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Nicaragua demanda cambio de liderazgo
Silvio Méndez-Navarrete
El autor es ingeniero

La importancia de reestructurar la línea de mando en el PLC es vital en estos momentos en que nos enfrentamos a un gobernante autoritario, dictatorial, que en trasgresión a la Constitución, establece proyectos políticos que ponen en peligro nuestra estabilidad política y económica, nuestras aspiraciones democráticas. El PLC ha generado 2 victorias presidenciales en los últimos 10 años, también ha sufrido una humillante derrota municipal y una presidencial, siendo esta última, producto del pacto, la escisión en las cúpulas del partido, así como del cansancio de las bases de continuar con una dirigencia señalada de corrupción, además de acusaciones de asociación y contubernio con el FSLN, con el fin de mantener la libertad de Alemán, así como la distribución de los poderes del Estado entre sus allegados y familiares.

Lo interesante es que las bases han demandado a los convencionales del partido romper el pacto, revertir o limitar por la ley la existencia de los CPC, derogar la Ley Marco y legislación que limite al gobernante de turno sus aspiraciones dictatoriales, reeleccionistas, así como poner control a las nuevas relaciones con países que no tienen nada positivo que ofrecernos, sólo arrastrarnos a un plano de confrontación con países amigos en desacuerdo con sus políticas desajustadas, que trasciende el terrorismo, amenazando con destruir países enteros que son miembros meritorios de nuestra sociedad de naciones libres.

El mandato es para actuar de inmediato en el Poder Legislativo y en unión con la ALN y el MRS detener la destrucción de lo avanzado en 16 años de gobiernos democráticos. El mandato es para que actúen como hicieron el jueves de esta semana (6 de septiembre de 2007), que unieron sus votos para derogar los CPC de la Ley 290 dándole así una alegría y una gran esperanza al pueblo democrático de Nicaragua.

El PLC no debe seguir actuando en la Asamblea Nacional como si estuviera a favor de la continuación del pacto y en contra de todo lo demandado por las bases. Esa es la percepción que ha dado la actuación de Wilfredo Navarro, quien siendo una persona de extracción humilde gracias a su diligente trabajo en el gobierno de Alemán y su segunda elección a la Asamblea Nacional, vive cómodamente en una casa que la inmensa mayoría nunca podrá tener. Las bases PLC esperan también que los magistrados liberales de la CSJ actúen con cordura, decencia y apego a la ley o se les pasará la cuenta como se hará con los magistrados del CSE.

Las bases exigen una pronta elección de autoridades partidarias, la que cancelaron los dirigentes actuales el día de la convención liberal, pues presentían que perderían la dirigencia a los nuevos liderazgos que han aparecido. El surgir de Maximino Rodríguez y Enrique Quiñónez es saludable para el partido. Son personajes a los que les cuesta la democracia y tienen bases partidarias que los apoyan en su ambición de formar nuevos liderazgos, dirigidos por ellos u otros que comienzan a mostrar respaldo a estos dos diputados. Es imperativo que tomen ese paso importante, se avecina la campaña para las elecciones municipales, tiempo para el cual debemos estar listos con un partido reestructurado con un nuevo liderazgo sano y poner a un lado los fósiles que nos han llevado a perder las últimas elecciones municipales y presidenciales. Se deben de unir las fuerzas de los nicaragüenses nobles, patriotas, bien intencionados, que únicamente buscan vivir en paz, armonía y con oportunidades iguales para todos, para avanzar en sus aspiraciones básicas de trabajo, vivienda, justicia y equidad.

Esta unidad sólo se logrará con líderes como los diputados Rodríguez y Quiñónez y todos aquellos liberales y no liberales incentivados por el amor a su libertad, los que han entendido el llamado de las bases y piensan en un futuro mejor para toda la población nicaragüense y heredar a sus hijos un país que goce de la estima y admiración del mundo entero, un país del que no haya necesidad de emigrar para vivir una vida mejor, un país que se abra a todos aquellos que han tenido que buscar su sendero en países extraños, pero que no olvidan su terruño y sueñan volver a su patria y juntos hacer de nuestro país una realidad para todos los que lo amamos por lo que es: nuestra amada Patria. Maximino y Enrique tienen el apoyo de sus bases.

¿Hasta cuándo permitiremos que políticos patanes a los que sólo les interesa su bienestar personal, continúen destruyendo nuestro país? Cuando escribo este artículo en mi ciudad no hay agua, luz, cable, internet, llueve a cántaros, es un día más, triste y con un futuro incierto.

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