Los recientes reportes de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) reportan un déficit de al menos veinte millones de córdobas mensuales.
El déficit, de acuerdo a la presidenta ejecutiva de esa empresa, Ruth Selma Herrera, se debe a las fugas en el sistema y a actos de “corrupción” de algunos de los empleados que modifican las facturas o medidores de manera fraudulenta.
Una evaluación preliminar de Enacal reporta que unos 400 pozos de agua son utilizados sin control y sin pagar los costos correspondientes.
“En Occidente del país la situación es grave. Hay pozos que se ocupan hasta para el riego de cultivos, y no pagan nada”, dijo Herrera.
Enacal tiene unos 130 pozos que son propios de la empresa, y además controla el bombeo de otros pozos que abastecen de agua a sectores grandes, para dar como resultado a unos cinco mil usuarios del servicio de agua potable.
No obstante, cabe señalar que un 40 por ciento de la población urbana del país no tiene ni tuberías para acceder al agua potable.