El poder en las muñecas de Lenín Aragón destruyó de un swing las pretensiones de los Tiburones en el segundo juego de la Serie Final del beisbol nacional, con un jonrón de tres carreras en la sexta entrada que dirigió a los Leones a su segundo triunfo, ahora con marcador de 6-2, ayer en Granada.
Los granadinos, que a lo largo de la temporada han sido los fanáticos más fieles a su equipo, le dieron un gran ambiente al segundo partido de la serie, mientras disfrutaban durante cinco episodios de un duelo sin anotaciones entre los lanzadores Julio Raudez y Romualdo Caballero. Sin embargo, el vigorón se dejó de vender en el sexto, cuando Aragón paralizó el estadio rematando un feroz ataque de los felinos.
Raudez parecían enrumbarse a su sexto cero al conseguir el primer out, pero Eduardo Romero conectó doble y Esteban Ramírez demostró que los melenudos no bromeaban al seguir con un sencillo.
Henry Roa empujó la primera carrera del juego con un imparable y aunque la agresividad de Ramírez le costó un out en las bases, los leoneses no se desenchufaron y con cohete de Sandor Guido expulsaron al estelar abridor granadino.
Luis Luna, el tirador del Granada con las mejores cifras ante los bateadores de León, fue llamado del bull pen, pero los numeritos se fueron al cesto de la basura cuando Aragón lo recibió con un bombazo por el jardín izquierdo que limpió las bases y puso la pizarra 4-0, mientras que por el otro lado, Caballero seguía pintando ceros.
Los granadinos despertaron en el cierre del octavo, con un hit empujador de Janior Montes, pero Rommel Velásquez detuvo la rebelión y aunque en el noveno fue sacudido por un jonrón de Juan Carlos Urbina, ya todo estaba escrito con tres anotaciones más de los leones en el inicio de la tanda, aprovechando un error de Iván Marín, más el tercer cañonazo de Romero en el juego.