Según los últimos datos reportados por la Fuerza Naval en Bilwi ya fueron rescatados las últimas cinco personas de las 22, que habían sido reportadas como desaparecidas en alta mar, tras el paso del huracán Félix en la Región Autónoma del Atlántico Norte, (RAAN).
Julio César Zapata, capitán de Corbeta en Puerto Cabezas, dijo que los cinco náufragos fueron encontrados a 20 millas de Cabo Gracias a Dios, los que se encuentran en estado grave de salud, debido a la insolación.
Los rescatados con vida fueron trasladados al hospital provisional Inatec, en Bilwi, los que fueron identificados como: Loy López Salomón, de 22 años, Duarte Davis Fúnez, de 23 años, Javier Omelet, de 25 años, Ezequiel Salvador de 27 años y Donald López Omelet, de 40 años, quienes presentaban quemaduras por el agua salada del mar y la insolación.
En tanto, el director del hospital Francisco Selva manifestó a LA PRENSA que el hospital provisional Inatec ya colapsó, debido a que ya no cuentan con más camas para albergar a los enfermos, de las cien que tenían disponibles.
Explicó además, que de los 20 colchones que tenían extras para atender la emergencia ya fueron ocupados por las personas que han ingresado al centro hospitalario en las últimas horas.
El doctor Selva pidió a las autoridades de salud que es necesario que se apresuren en la reconstrucción del Hospital Nuevo Amanecer de Puerto Cabezas, para así poder atender a todos las personas que ingresan en estado grave de salud.
"Ya se nos agotaron las jeringas, y ampollas de diclofenac, por lo que hacemos un llamado de alerta al Minsa para abastecernos", expresó el doctor Selva.
Para resolver la emergencia en el hospital provisorio de Inatec, el personal médico tuvo que pedir apoyo a las clínicas privadas de Bilwi, quienes donaron 500 jeringas para atender a los heridos el día de hoy.
Asimismo Edgar Chows, presidente de la Cámara de Comercio Nicaragüense-Americana de California, con sede en Puerto Cabezas, dijo que los empresarios ya se están organizando en la ciudad para recabar toda la ayuda necesaria para los damnificados, sobre todo para reparar los techos de las cientos de casas que perdieron sus techos, tras el paso del devastador huracán Félix por el Caribe.