El profesor Félix Rafael Rodríguez Parrales, acusado de acoso sexual en perjuicio de dos alumnas y de lesiones sicológicas en una de ellas, fue llevado al Juzgado Octavo Distrito de lo Penal de Audiencia de Managua, donde lo están procesando a partir de cero, luego que una juez local se declaró incompetente de continuar conociendo su causa.
Rodríguez Parrales estaba siendo procesado sólo por acoso sexual por la juez Primero Local de lo Penal, Julia Mayorga, pero ella no siguió juzgando al docente porque la Fiscalía amplió la acusación imputando también el delito de lesiones sicológicas graves, luego que una forense determinara estrés traumático en una de las afectadas.
La juez Karla García Zepeda es quien ahora está a cargo del caso y ayer admitió la acusación ampliada en contra del profesor Rodríguez, dejando siempre bajo prisión preventiva al acusado, quien ya lleva 13 días preso desde que lo detuvieron cuando supuestamente se dirigía a un motel con una de sus alumnas.
“Es un hecho punible grave (el acoso sexual) y existe peligro de obstaculización de averiguación de la verdad, por el vínculo que existe entre el acusado y las víctimas. También existen otros testigos que podrían ser intimidados para no declarar en juicio”, manifestó la juez García cuando argumentaba por qué dejaba en prisión preventiva al profesor Rodríguez.
Al profesor de Matemáticas se le atribuye haber propuesto una nota de 95 a dos estudiantes de cuarto año de secundaria del colegio público 14 de Septiembre, donde él labora, a cambio de que ellas supuestamente aceptaran sostener relaciones sexuales con él.
Según la forense María Concepción Carcache, una de las alumnas, a causa del acoso a que se vio sometida, presenta tristeza, llanto fácil, rechazo a los hombres, desconfianza social y sentimientos de inferioridad, por lo que necesita tratamiento psicológico especial.
La Fiscalía presentó como pruebas un papel en que supuestamente el profesor escribió a una de las alumnas: “Llevá toalla sanitaria”; y un examen sistemático de dos páginas, donde está escrito el número del celular del procesado. Él la habría citado en una gasolinera, para que de ahí fuesen a un motel a sostener relaciones sexuales.