Dirigentes de los partidos de oposición en Nicaragua comentaron ayer los pros y los contras del ofrecimiento que hizo el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a su homólogo Daniel Ortega para que medie ante las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Gobierno de ese país para lograr la liberación de civiles secuestrados por la guerrilla.
El presidente Ortega aceptó la invitación que le hiciera su homólogo venezolano.
Sin embargo, el presidente de la ALN, Eduardo Montealegre, y el jefe de la bancada del PLC, Maximino Rodríguez, manifestaron por separado que no le corresponde al presidente Chávez solicitar la participación de Ortega, sino al Presidente de Colombia, Álvaro Uribe.
“Creo que él tiene que enfocarse en los temas de Nicaragua, aunque si la gente de Colombia se lo pidiera, creo que sería importante”, dijo Montealegre.
Por su parte, Rodríguez señaló que la “afinidad militar de Ortega con grupos terroristas” le permitirá efectuar mejor labor como mediador en Colombia que lo que pueda realizar Chávez.
“Ortega tiene alguna vinculación con esos grupos terroristas de Colombia, de tal manera que él mismo sabe que tiene el antídoto para poder encontrar la solución. La propuesta de Chávez no es descabellada”, dijo Rodríguez, quien considera que esa mediación, si bien podría ofrecer ventajas a Nicaragua en el conflicto limítrofe con Colombia, también podría generar desconfianza entre los países que luchan contra el terrorismo.