El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, viajó hoy a la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), declarada ayer en "estado de desastre", para evaluar los daños tras el violento paso del huracán "Félix". El mandatario viajó a bordo de un avión AN-26 de la Fuerza Aérea nicaragüense, acompañado de su esposa Rosario Murillo, el jefe del Ejército, Omar Halleslevens, y altos funcionarios del gobierno. La primera escala de Ortega y su comitiva será en Bilwi, capital de la RAAN.
"Vamos a Puerto Cabezas a hacer una valoración y luego tomaremos las decisiones correspondientes", señaló el gobernante en rueda de prensa, en la terminal aérea de la Fuerza Aérea en Managua.
Ortega no descartó reunirse en la RAAN con su homólogo hondureño, Manuel Zelaya, como habían quedado, aunque indicó que él también atiende la situación de emergencia que provocó "Félix" en su país, donde ya se considera depresión tropical.
El gobernante dijo que una brigada de la Fuerza Aérea nicaragüense viajará con carácter de urgencia a los Cayos Miskitos para verificar el estado de unas 30 personas que están desaparecidas y que no evacuaron sus viviendas.
Algunas versiones de prensa informaron que esas personas no lograron salvar sus vidas, sin embargo autoridades nicaragüenses aún no lo confirman.
NO HAY VISIÓN EXACTA DEL DESASTRE
"Todavía no tenemos una dimensión clara de todo el impacto" por "Félix", reconoció Ortega.
Agregó que "apenas" hay "elementos" que permiten confirmar que hay más de 40.000 damnificados y unas 9.000 viviendas destruidas.
El huracán "Félix", que azotó con toda su furia el Caribe norte de Nicaragua, dejó a su paso al menos nueve muertos, cuatro heridos, once desaparecidos y más de 40.000 personas damnificadas, según el último informe preliminar divulgado hoy por la Defensa Civil.
El ciclón, que embistió el martes Nicaragua con vientos de 260 kilómetros por hora y categoría máxima de cinco en la escala "Saffir-Simpson", bajó de intensidad hasta convertirse hoy en depresión tropical, ya sobre territorio hondureño.
Pero su fuerza destructora inicial se cobró al menos cuatro vidas en Puerto Cabezas, capital del Caribe norte nicarag ense, donde tocó tierra en su desplazamiento desde el Mar Caribe.
En la recóndita comunidad rural de Sasha, a 95 kilómetros de Puerto Cabezas, fallecieron otras cuatro personas de una misma familia, que quedaron enterradas bajo su propia vivienda.
La novena víctima mortal es de Waspám, punto fronterizo con Honduras, también en el Caribe.
Según los datos de la Defensa Civil, "Félix" también dejó a su paso severos daños materiales pues hizo colapsar la comunicación terrestre, deterioró la infraestructura vial, de telecomunicaciones y de fluido eléctrico de la zona.
El presidente de Nicaragua pidió hoy apoyo a la comunidad internacional para la reconstrucción de viviendas y de infraestructura en una zona que, reconoció, sufre "daños realmente serios".