Se les ve por todas partes, en homicidios, secuestros, narcotráfico, estafas, asaltos... Siempre silenciosos, observadores. Son los detectives de la Policía Nacional.
Es una de las figuras más jóvenes de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), su creación lleva poco más de un año, pero esta modalidad ya alcanza logros positivos, desde la óptica del jefe de esa sección, comisionado Marvin Ordóñez, con 28 años de experiencia.
El jefe de los detectives destaca que en países desarrollados esta figura hasta ha sido objeto de guiones de películas, con archivos secretos, o casos sin resolver.
Aunque fuera de los guiones televisivos o las historias de ficción de Sir Arthur Conan Doyle, que dieron vida al famoso Sherlock Holmes, los detectives de la Policía Nacional, que muchas veces han sido vistos con cierta sorna por abogados defensores en algunos juicios, también tienen muchos casos por resolver en el país, reconoce Ordóñez.
“No necesariamente un caso tiene que resolverse a lo inmediato, hay unos casos más fáciles y otros más difíciles, esta figura nace de otros países en desarrollo, como los mismos Estados Unidos”, dijo el jefe de los detectives.
Pero también recuerda que pese a integrar uno de los grupos más novatos, los detectives, ya han resuelto casos importantes en el país. Uno de estos archivos que los detectives pudieron cerrar con éxito fue el llamado caso Polanco.
Corría marzo del 2006, recién se conformaba el grupo de detectives. El cuerpo del dueño de los centros nocturnos Aquí Polanco y el Muelle, Jerónimo Polanco, fue encontrado semiquemado en la Carretera Vieja a León.
El reto era descubrir los autores del crimen. Días después el caso fue resuelto y los autores materiales fueron arrestados y aunque los familiares de la víctima siguen aún pidiendo justicia, no es porque la Policía no haya arrestado a los criminales, sino porque consideran que los tribunales establecieron penas mínimas a los autores.
A este le siguieron otros logros alcanzados por la Policía, gracias al trabajo de los detectives, como el asesinato del poeta Danilo Torres, en Estelí, durante el presente año.
Según los archivos policiales, los detectives resolvieron ese crimen tras una llamada telefónica efectuada por alguien que informó que había encontrado una licencia de conducir del fallecido en el sector de Las Banderas.
El ciudadano, incluso, pedía gratificación porque había encontrado la licencia, ignorando que había una muerte de por medio. Tras localizar a ese informante, que se dedica a la venta de piedra cantera, empezó el desenlace investigativo.
La persona explicó a los detectives que encontró el documento por el sector del río de Malacatoya, en Las Banderas. La investigación les llevó a dar con un grupo de personas que habían estado ingiriendo licor cerca del río, y con colaboración de los lugareños identificaron el alias de uno de los integrantes. Posterior a ello, lograron dar con los autores materiales del poeta esteliano.
Otro de los casos relevantes y considerado muy bueno en el campo investigativo fue en el que recientemente se vieron envueltos tres agentes del orden y donde tres sospechosos murieron bajo las balas disparadas por los uniformados.
Inicialmente la versión de los agentes era poco creíble para los detectives. Los agentes alegaban que los sospechosos les dispararon primero. “Trajimos a la gente de balística para sacar la trayectoria de los disparos y allí nos dimos cuenta que no todos los disparos fueron de afuera hacia adentro, sino que también hubo disparos de adentro hacia afuera, ¿qué te indica eso? que ellos (los sospechosos) dispararon”, dijo Ordóñez. El caso aún está en manos de la Fiscalía.
El jefe de los detectives también estuvo en la investigación del asalto a una sucursal del Banco de Finanzas (BDF), en Diriamba, resuelto a las pocas horas. Recuerda que según sea el caso puede participar en las investigaciones todo el departamento bajo su cargo.
Este caso, a criterio de Ordóñez, también fue “como de película”, pues los ladrones utilizaron hasta el logotipo de la Organización de Estados Americanos (OEA) en una camioneta, huyeron en un camión cargado de sal. Y al final las placas del vehículo en que huyó uno de los sospechosos les llevó a resolver el caso.
LOS ARCHIVOS PENDIENTES
Como en la serie televisiva Cold Case, Ordóñez reconoce que hay archivos que no han sido cerrados, aún después de 12 años u otros más recientes, como el de un niño que fue asesinado en Tipitapa. Es un caso que siguen trabajando en coordinación con el Distrito Ocho.
Cerca del río de esa localidad apareció el cuerpo inerte de un niño, “asfixiado” con un cordón, según los resultados del Instituto de Medicina Legal.
El niño en sus horas libres se dedicaba a vender maní y fue llevado a ese lugar donde fue asesinado. Los detectives aún no logran esclarecer la muerte, pese a que según Ordóñez, ya va a cumplir dos años de ocurrida.
El jefe de los detectives no olvida también que tiene pendiente por resolver un caso que lleva varios años y que aún le quita el sueño. La víctima era una persona que se dedicaba a la venta y compra de madera. El cuerpo fue encontrado en la Cuesta de El Plomo con varios impactos de bala.
La noche anterior había ingerido licor en el sector del Mercado Iván Montenegro, posteriormente abordó un vehículo y al día siguiente fue encontrado en el interior de una alcantarilla en la Cuesta de El Plomo.
“Lo tengo pendiente, no me puedo olvidar del caso pendiente”, dice Ordóñez, quien señala que como este hay varios expedientes sin cerrar.
“Las evidencias que nosotros encontramos en este caso las tenemos bajo resguardo, bajo cuido, conservadas en el Laboratorio Central de Criminalística, como son los proyectiles que se encontraban en el cuerpo y casquillos que se encontraron alrededor donde se encontró el cuerpo”, indica Ordóñez.
Actualmente hay detectives en todo el país. En Managua aún faltan en los Distritos Siete y Ocho. Uno de los últimos distritos en contar con esta figura es el Distrito Uno, Ciudad Sandino.
Llevan cerca de dos meses, y para el jefe de esa delegación, comisionado Horacio Sobalvarro, su creación ha sido de mucha importancia. No obstante, Sobalvarro considera que tres detectives con que cuentan en el distrito son insuficientes, pues se ven obligados a resolver todos los casos relevantes.