El huracán Henriette impactó el martes con vientos de 120 km/h las costas de la península mexicana de Baja California Sur (noroeste), en tanto que el este del país se mantenía en alerta por los efectos de Félix, ciclón que entró con enorme poder en Centroamérica.
Como tormenta tropical, Henriette ocasionó la muerte de siete personas el fin de semana pasado en el sur y el sureste de la costa del Pacífico de México, como consecuencia de aludes de rocas y lodo registrados por las lluvias.
La “parte delantera” de Henriette, con categoría uno de cinco en la escala Saffir Simpson, golpeó las costas del sur de Baja California Sur a las 10H36 de la mañana de ayer en Managua, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), provocando pequeñas inundaciones en la ciudad de La Paz y cortes de carreteras por los desbordes de ríos.
El municipio de Los Cabos, por donde tocó tierra el ciclón y donde permanecían 6,000 turistas tras la evacuación de tres millares durante el lunes, quedó prácticamente incomunicado por los cortes carreteros y el cierre desde la noche anterior del puerto y el aeropuerto internacional.
Entretanto, en La Paz, capital del estado de Baja California Sur, las intensas lluvias produjeron inundaciones de entre 80 centímetros y un metro, mientras se espera la llegada de Henriette alrededor de las 05H00 GMT.
Los habitantes de la región hicieron compras en supermercados y gasolineras ante el pánico por la “fuerte” peligrosidad del meteoro.