Unos 28,000 evacuados, un primer desaparecido y daños materiales dejaba anoche en Honduras el huracán Félix, que impactó en la costa de Nicaragua con categoría cinco en la escala Saffir-Simpson y se degradó a categoría uno, informó la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) de Honduras.
Al menos una persona desaparecida y daños materiales “menores” se registran en el Caribe de Honduras como consecuencia del azote del huracán Félix, que ya se degradó a tormenta tropical, informó ayer una fuente oficial.
“Podemos confirmar un desaparecido en Gracias a Dios”, el primer departamento de Honduras afectado desde el lunes por Félix, dijo el coronel Saúl Coca, enlace entre las Fuerzas Armadas y la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco), sin dar detalles del caso.
En lo material, “hay daños menores y no tenemos pérdida de vidas humanas ni heridos”, añadió el oficial a la prensa al brindar un informe preliminar sobre los efectos del huracán.
Entre los daños, citó la destrucción, a causa de los fuertes vientos, de 10 viviendas humildes, construidas de hojas de cocotero, en comunidades pobres de Gracias a Dios y una más en Olancho, ambos departamentos fronterizos con Nicaragua.
También se registran tres carreteras cortadas y una decena de deslizamientos de tierra en diversas zonas rurales de Olancho, y la caída de una torre de energía eléctrica en el poblado de Cauquira, en Gracias a Dios.
Hasta ahora, no se han producido inundaciones de gran magnitud en las zonas del norte y este de Honduras afectadas por las lluvias de Félix, según las autoridades.
Unas 10,000 personas debían ser desalojadas el martes de sus casas en 24 zonas de riesgo en Tegucigalpa, informaron fuentes oficiales.
“De las 24 zonas, se identifican 10,000 personas que deberán ser evacuadas”, anunció el alcalde de la ciudad, Ricardo Álvarez, a radios locales.
“Hay un manifiesto apoyo de parte del Ejército, que ha asignado 500 hombres para resguardar estas 24 zonas que hemos declarado como zonas de evacuación, y la Policía ha ofrecido 200 agentes”, dijo.
“A las dos de la tarde (la misma hora en Nicaragua) estamos pidiendo voluntariamente la evacuación de esas 24 zonas de la capital, después de esa hora la evacuación será forzosa, la ayuda de la Policía y el Ejército”, indicó el funcionario.
“No me quiero ir de mi casa”, gritaba María Cristina Rivera, de 85 años, mientras agentes de seguridad la sacaban de su vivienda por la fuerza en la colonia Soto, al oeste de la capital, para ponerla a salvo de los efectos del huracán.
“Tenemos órdenes de que el que no quiera desalojar voluntariamente lo tenemos que llevar por la fuerza”, afirmó a la AFP el comisario de policía Eduardo Sánchez.
Contingentes policiales y militares se desplazaban en zonas propensas a derrumbes e inundaciones, especialmente en las laderas de los cerros que circundan la capital hondureña, para llevar a los pobladores a un albergue cercano a la colonia Soto.
En la capital, miles de personas se aglomeraban por la mañana en tiendas y supermercados para comprar víveres, linternas de mano y baterías.
La Copeco indicó que “para Tegucigalpa y alrededores se esperan cantidades de precipitación entre 80 y 100 milímetros para la mañana del miércoles”.
Según el organismo, en Islas de la Bahía fueron evacuadas 4,700 personas; en el departamento de Gracias a Dios, habitado por indígenas miskitos y fronterizo con Nicaragua, se evacuaron otras 12,800 y en el departamento de Colón, en la costa del Caribe, cerca de 500 personas.