El presidente Daniel Ortega decretó "estado de desastre" en las zonas de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), afectadas directamente por el huracán Félix, que esta mañana entró por la Barra de Sandy Bay, convertido en un ciclón de categoría cinco, dejando cuantiosos daños en la ciudad de Bilwi y muchas comunidades del litoral atlántico norte.
Ortega calificó esta tarde de "grave" la situación que se vive en el noreste del país, principalmente en la Costa Caribe, impactada hoy Félix, no obstante, dijo que la situación era distinta a la vivida hace diez años con el huracán Mitch.
El mandatario y su gabinete de gobierno ofrecían en este momento una conferencia de prensa en la que evaluaban los daños y se planteaban algunas respuestas inmediatas a los principales problemas de la población afectada.
El ministro de Hacienda, Alberto Guevara, dijo que el gobierno disponía de momento de seis millones de córdobas (un poco más de 322 mil dólares) para la emergencia, y que ya se había desembolsado la mitad de esos recursos a la comisión gubernamental que viajó ayer a la Costa Caribe.
Guevara dijo que Hacienda estaría desembolsando el otro 50 por ciento de ese bolsón de emergencia, para dar respuesta inmediata a los damnificados.
Ortega añadió que por ahora "está asegurada la alimentación básica" y algunas necesidad de primer orden de los afectados, aunque también dijo se "está buscando ayuda con la cooperación externa".
El mandatario pidió a los pobladores del norte del país estar atentos a los avisos de las instituciones de prevención de desastres, pues a pesar de que el ciclón -reducido esta tarde a categoría uno- se estaba internando a territorio hondureño, existía la probabilidad de que las lluvias dejadas a su paso, provocaran inundaciones.