BILWI, RAAN.- Enormes árboles caídos, postes del tendido eléctrico y telefónico derrumbados, láminas de zinc volando por todas partes, inundaciones en los barrios costeros y algunas casas destruidas, forman parte del escenario que se vive en estos momentos en Bilwi, la capital de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), que sufría los embates de Félix, el huracán categoría cinco que tocó tierra al amanecer de este martes. en la zona de Barra de Sandy Bay.
Un equipo periodístico de LA PRENSA, que se encuentra refugiado en el Hotel Wangki, ha sido testigo de los primeros daños ocurridos en Bilwi. En el barrio Aeropuerto los techos de las casas comenzaron a desprenderse y las láminas de zinc comenzaron a salir por los aires como mortales proyectiles.
Los fuertes vientos, con ráfagas sostenidas de hasta 150 kilómetros por hora, según cálculos de los reporteros, han minado las calles con árboles y cables de todo tipo. En la ciudad de Bilwi no hay energía eléctrica y las comunicaciones telefónicas son bastante difíciles. El edificio del Consejo Supremo Electoral presentaba severos daños y su techo había desaparecido, indicaron.
Muchos pobladores que se resistieron a evacuar sus casas, comenzaron a huir hacia construcciones más seguras en medio del vendaval. Los modestos hoteles de la ciudad, cuyas construcciones de concreto son más seguras y aparentemente pueden soportar los vientos huracanados sirvieron de refugio para muchos pobladores, no obstante, en algunos de estos lugares los techos comenzaron también a ceder.
El pequeño mercado municipal de Bilwi y el barrio San Jerónimo, eran dos de los lugares que más daños presentaban a eso de las 7:50 a.m., narraron algunos pobladores que se refugiaron de última hora en un hotel donde se encontraba un equipo periodístico del Canal 2 de la televisión local, que transmitía por la vía telefónica desde Bilwi.
Esta mañana tampoco se sabía mucho de los pacientes y personal médico del Hospital de Bilwi, que anoche fueron evacuados y trasladados a las instalaciones del Instituto Nacional Tecnológico (Inatec). Tampoco había información sobre cientos de personas refugiadas en la sede de la Universidad Uraccan, en las afueras de la ciudad.
WASPAM LANZA S.O.S.
Pese a la crítica situación, LA PRENSA logró establecer comunicación vía telefonía celular con el alcalde de Waspam, Cornelio Teas, quien lanzó un SOS a las autoridades, solicitando combustible y alimentos.
Teas dijo a LA PRENSA que eran necesarios más de 3 mil galones de gasolina para poder evacuar a la gente de las comunidades situadas en las riberas del Río Coco.
El alcalde explicó que los 1,400 galones con los que contaba la alcaldía de Waspam, se utilizaron para evacuar a 1,500 personas de Cabo Gracias a Dios. En este momento, tampoco hay comida para alimentar a los desplazados, aseguró Teas.
Waspam era azotada en este momento por vientos huracanados e intensas lluvias.
ENCOMENDADOS A DIOS
En estos momentos el gobernador de la RAAN, Reynaldo Francis Watson, se encontraba reunido con representantes de todas las instituciones involucradas en la emergencia.
En tanto, la Defensa Civil ha insistido en que de momento no puede hacer mucho debido al peligro que representan los vientos huracanados.
Muchas familias porteñas están desesperadas, derramaron sus lágrimas, se encomendaron a Dios y esperan salir pronto de esta pesadilla que los mantiene agobiados por que nunca esperaron la llegada de este fenómeno natural, "es la primera vez que me encuentro en una situación como esta" dijo el funcionario.
Periodistas locales y de todo el país se mantienen en lugares seguros y otros están protegiendo a sus familias. "Nadie estaba preparado para esto, nos queda encomendarnos a Dios para que salgamos con vida de esta catástrofe" dijo uno de los comunicadores de Bilwi.
EMERGENCIA EN EL TRIÁNGULO MINERO
Las autoridades de Bonanza y Prinzapolka decretaron la alerta roja debido a las constantes lluvias que están cayendo como consecuencia de la llegada del huracán Félix.
Eckland James alcalde de Yatama en Prinzapolka señaló que se disponen a la evacuación de 23 comunidades ubicadas en el río Prinzapolka y ha orientado a los lideres comunales a salir de las comunidades.