El jurado de conciencia que ayer participó en el juicio por abusos deshonestos en que procesaron a Manuel Murillo Hernández, de 75, no se inmutó por la edad del procesado, ni de verle entablillado el brazo derecho, ni que padece del corazón, y lo declaró culpable.
El anciano fue acusado hace seis meses por unos vecinos, pero debido a la valoración forense, que comprobó problemas cardiacos, enfrentó el proceso en arresto domiciliar, aunque los primeros veinte días permaneció detenido en la Estación Cinco de Policía, indicó su hijo Johnny Murillo.
El juez suplente de la Sala de Juicio señaló que el próximo jueves será el debate de pena para la sentencia y remitió nuevamente al procesado a Medicina Legal.
FAMILIA MOLESTA POR RESOLUCIÓN
La familia del anciano se mostró enojada por la resolución y aseguran que el procesado es inocente y argumentaron que se trata de toda una patraña de las vecinas, que incluso deseaban mandarlo al sistema penitenciario.
Johnny Murillo, hijo del imputado, indicó que apelarán la sentencia porque es inocente.
“En este país los delinquidores están libres y los inocentes presos”, dijo Murillo.