La ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, consideró “normal” el movimiento de ciudadanos de origen iraní en el país. Esto contradice las versiones periodísticas procedentes de Honduras la semana pasada, que dejaron entrever alarma por el sospechoso e inusual movimiento de iraníes en Honduras provenientes de Nicaragua.
El diario El Heraldo publicó la semana pasada que esa situación ha encendido la alarma en algunos cuerpos de inteligencia nacional y extranjeros. Señala la publicación que el grupo de iraníes se ha paseado por algunos puntos de la capital, en la costa norte del país y luego ha retornado a Managua, donde Irán pronto abrirá una embajada.
NO HAY INCREMENTO
“Habría que ver quiénes sacan la información, porque el tráfico de personas, el ingreso, salida de ciudadanos iraníes, que es lo que ellos han planteado, nada tiene que ver ni ha habido ningún incremento”, sostuvo ayer la titular de Gobernación.
La funcionaria consideró que incluso, cuando han ingresado al país representantes de esa nación por motivos de cooperación, las delegaciones que han arribado ha sido normales.
En la publicación del lunes 27 de agosto El Heraldo destaca que aunque se trata de personal diplomático, para algunos observadores pudieran estar vinculados con grupos extremistas, protegidos por el gobierno del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad. Las fuentes consultadas, señala el diario hondureño, establecen que al menos se ha detectado que dos de esas personas han entrado a honduras vía terrestre y han sostenido furtivas reuniones con grupos hondureños.
El movimiento de estas personas aparentemente no está registrado en ninguna oficina de Migración de Honduras y ocurrió hace al menos dos meses. Existe preocupación y temor de que sigan ocurriendo estos movimientos y que hayan pasado inadvertidos por los cuerpos de inteligencia.
El temor que existe es que al estar en vigencia el acuerdo de control fronterizo en Centroamérica (CA-4) permita el libre movimiento de personas sin tener que llenar formularios en los puntos de control migratorio y eso puede dar paso al rápido y fácil movimiento de personas ligadas a grupos extremistas.
”NO REPRESENTAN RIESGO”
Morales desestimó que la presencia de iraníes en el país ponga en riesgo a otros países de la región.
“No sé por qué es el riesgo, pues cada país tiene el derecho soberano de establecer las relaciones con quien el Estado determine y no pone en riesgo ni la seguridad ni la soberanía de otros países. Cada Estado es autónomo para establecer sus relaciones”, sostuvo la titular de Gobernación.