Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Panamá se mantienen “fluidas” aseguró ayer el canciller de este país, Samuel Lewis, 24 horas después de que Washington emitiera un comunicado declarando “decepción” por la elección del nuevo presidente del órgano legislativo.
La secretaria de Comunicación del Estado de Panamá recordó en un comunicado que “por orden constitucional, la elección de los dignatarios de la Asamblea Nacional es potestad y responsabilidad exclusiva de sus miembros”.
Sobre Pedro Miguel González, elegido el sábado presidente de la Asamblea Nacional, pesa una orden de captura del Departamento de Estado de Estados Unidos, que lo acusa de asesinato en primer grado, entre otros cargos, por la muerte del sargento Zak Hernández, en 1992.
“Estamos muy decepcionados”, apuntó el portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey.
González estuvo prófugo de la justicia durante algunos años y luego se entregó voluntariamente a las autoridades panameñas, que lo absolvieron de los cargos, en 1997.