La Premio Nobel de la Paz y candidata a la Presidencia, Rigoberta Menchú, consideró que su participación en la campaña que termina con las elecciones del próximo domingo sirvió para abrir la puerta a otros indígenas que quieran buscar la presidencia.
“Acá hay Rigoberta para rato... pero no me miren a mí, a Rigoberta Menchú, sino a todos los pueblos indígenas que hasta ahora habían servido sólo para votar y que ahora tienen oportunidad de ejercer el poder. Es algo nuevo que hemos introducido al panorama (político) guatemalteco”, dijo el lunes Menchú durante un encuentro con la prensa extranjera.
Menchú es la primera mujer indígena en postularse a la Presidencia en un país donde cerca del 45 por ciento de la población es de alguna de las 23 etnias que descienden de los mayas precolombinos.
Sin embargo, la líder indígena apenas tiene entre el 5 y 6 por ciento de las intenciones de voto y está en cuarto lugar de acuerdo con las encuestas. Ello pese a que su nombre es más conocido entre los guatemaltecos que el de los demás candidatos.
El analista político Manfredo Marroquín aseguró que si está en esa posición es porque “no es una candidatura que llame la atención de la mayoría”. A ella, consideró Marroquín, “se le reconoce otro tipo de liderazgo: como activista, como Premio Nobel, pero no la ven como candidata presidencial”. Menchú asegura que los sondeos no son confiables.
De acuerdo con su compañero de fórmula, el empresario Luis Fernando Montenegro, Encuentro Por Guatemala, el partido que los postula, obtendrá entre 15 y 20 diputados en un congreso de 158 miembros.
Menchú escogió como su compañero de fórmula al ex presidente de la principal asociación de cámaras empresariales para balancear la dupla sobre otros aspirantes, la mayoría de ellos procedentes de la izquierda.
“Rompimos con los estereotipos cuando... nos animamos a poner una candidata mujer en un país machista, racista y exclusionista y que encima vaya con un binomio empresarial... porque aún tenemos una guerra fría donde los pobres son vistos como dignos y los ricos como indignos”, explicó ella.
La candidata presidencial está convencida que “le hicimos un relajo al cuadro de los partidos políticos que tienen candidatos que son convenientes al sistema. Nosotros pusimos candidatos que el país, el pueblo y la democracia necesitan”.