PEDRO MARTÍNEZ, EL PRIMER LATINO CON 3,000 PONCHES
La velocidad que no se percibió en sus disparos, Pedro Martínez la tenía oculta en su cerebro y recurrió a ella para agregar más brillantez a su espectacular carrera.
Martínez cruzó ayer con una recta de 87 millas a Aaron Harang de los Rojos en la segunda entrada, y se convirtió en el decimoquinto lanzador de 3,000 ponches en la historia de las Grandes Ligas.
De esta manera, Pedro se ha unido a una fraternidad mucho más exclusiva, incluso que la formada por los bateadores de 3,000 hits o de 500 jonrones, o por lanzadores con 300 victorias.
El dominicano estaba en su primera apertura desde que fue sometido a una operación en el hombro el 5 de octubre del año pasado, y cuyo retorno al juego fue cubierto por múltiples interrogantes.
No obstante, regresó con estilo y tras abanicar a Scott Hatteberg, ponchó a Harang, a quien derrotó 10-4, con una labor de tres carreras y cinco hits en cinco episodios, con disparos que al inicio se movieron a 82 millas.
Y aunque al menos ayer, no fue ni la sombra del lanzador que inexplicablemente alcanzó velocidades hasta de 96 millas, fue acelerando a través del juego y cerró a 89, en el límite de sus 76 envíos.
El solo hecho de haber vuelto, es un éxito para Pedro, cuyo endeble físico ha sido siempre su mayor debilidad. Mide 5’11 y pesa 170 libras —aunque se cree que ambas cifras son infladas—.
Lo que no es inflado es su impresionante historial que debe llevarlo directo al Salón de la Fama de Cooperstown, cuando decida colgar su carabina.