Un equipo de investigadores de la Universidad de Costa Rica logró resultados favorables al tratar la yuca con cera orgánica, según un informe de la Red de Innovación Agrícola y Tecnológica (Red Sicta) de Centroamérica.
La cera orgánica disminuye el estrés postcosecha de la yuca, ayudando a este rubro a mantener los niveles de almidón, la calidad interna y la apariencia externa en rangos similares a los que se consigue con la parafina.
Como consecuencia se logra mantener la calidad de la yuca cubierta con cera orgánica.
Desde comienzos de este año la Universidad de Costa Rica desarrolla un sistema de manejo postcosecha de la yuca orgánica fresca, en alianza con el Proyecto Red Sicta.
La investigadora de la Universidad de Costa Rica, Kattia Chang Yuen, realizó pruebas comparativas de yuca orgánica sin tratamiento y aquella tratada con cera orgánica, para evaluar el porcentaje de contenido de almidón, el deterioro del rubro, la pérdida de humedad, el tiempo de cocción, el sabor y el tiempo de vida del producto en los puestos de ventas.
“El estrés en la yuca sin tratamiento con cera incrementa los procesos metabólicos, altera los procesos fisiológicos y aumenta el consumo (pérdida) de almidones. En cambio, la capa de cera orgánica mantiene el estrés en niveles bajos, lo que garantiza valores altos en almidones, pérdidas menores de humedad y menos daños fisiológicos”, asegura en su informe la investigadora costarricense.
El Proyecto Red Sicta es ejecutado en toda la región por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con fondos aportados por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE).