Preocupación, incertidumbre y sobretodo desinformación predominaba esta mañana entre los pobladores de Bilwi, la capital de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), ante los rumores de la llegada del poderoso huracán Félix, que se encontraba hoy amenazante varias cientos de kilómetros al este, sobre el Mar Caribe.
Hasta las 10:25 a.m. ninguna autoridad, ni de la Defensa Civil ni de Gobernación, había realizado algún tipo de advertencia a la población, que se enteraba poco a poco a través de las radioemisoras locales, sobre la emergencia decretada en la vecina Honduras.
"No sabemos qué hacer. En Honduras ya están en alerta y aquí nadie nos ha dicho nada. Las lluvias comenzarán a caer en la tarde", comentaba con preocupación la propietaria de un negocio.
Una tensa calma dominaba el ambiente en esta ciudad, situada a 536 kilómetros al noreste de Managua. La rutina de sus habitantes, apenas se había visto interrumpida por la noticia de la prohibición para navegar ordenada la tarde del domingo.
Las autoridades han ordenado a todas las embarcaciones que se encontraban fuera, en labores de pesca, regresar lo más pronto posible a puerto. Además se ha orientado a los dueños de barcos, refugiar sus naves en Atlántico Sur, preferiblemente en el puerto del Bluff, informó el capitán de corbeta y jefe de la Capitanía de Puertos, Julio Cesar Zapata.
Asimismo, se conoció que el presidente Daniel Ortega, actualmente de visita en Panamá, se comunicó telefónicamente con el gobernador de la RAAN, Reynaldo Francis Watson. Estaba prevista para los próximos minutos una conferencia de prensa del Gobierno Regional, donde se esperaban orientaciones para enfrentar la emergencia.
También se informó que el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) decretó de momento alerta amarilla en la RAAN y alerta verde para el resto del país.