Félix se convirtió en el segundo huracán de la temporada en el Atlántico el sábado, luego de que Dean dejara al menos 20 muertos en el Caribe. /LA PRENSA/AP
Honduras emite alerta
Margaret WeverORANJESTAD, ARUBA/AP
Sugieren desalojo

El Instituto de Costas de Costa Rica advirtió anoche que el huracán Félix traería fuertes marejadas en las costas de Honduras y Nicaragua, por lo que sugieren desalojar a las comunidades de Río Coco hasta unos 200 metros tierra adentro para el caso de Nicaragua, y 450 metros para Honduras.
El especialista Guillermo Quirós explica en el reporte que Félix ocasionará marejadas de entre 20 y 30 pies para los Cayos Miskitos y la desembocadura del río Coco en Nicaragua, y de entre 40 y 60 pies para toda la costa oriental de Honduras. “Las islas de la bahía deben desalojarse, o bien guarecer las personas a alturas mayores de 20 metros, sobre colinas o estructuras muy sólidas, con refuerzos estructurales en dirección normal a la marejada, esto es norte-sur”, en Honduras, refiere Quirós.

Instituto de Costas sugiere evacuar sitios costeros en Nicaragua

Las autoridades de Honduras emitieron anoche una alerta de huracán para algunos sectores de su territorio, informó el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.

En su boletín de las 11:00 p.m., hora del Este de Estados Unidos (03:00 GMT) el Centro Nacional de Huracanes indicó que el Gobierno de Honduras había emitido una alerta de huracán desde Limón hasta la frontera entre Honduras y Nicaragua.

El huracán Félix alcanzó la peligrosa categoría cinco el domingo y avanzó hacia mar abierto en el Caribe después de derribar árboles e inundar algunas casas en las islas holandesas.

La alerta de huracán significa que se pueden comenzar a sentir los efectos de un huracán para la zona definida en las próximas 36 horas.

También se esperaban condiciones de huracán para el extremo noroeste de Nicaragua.

Asimismo, se mantuvieron las alertas de tormenta de huracán para las islas de Jamaica y Gran Caimán.

ASUSTA A LAS ISLAS

El domingo, Félix azotó Aruba, Curazao y Bonaire, con lluvias y vientos que provocaron algunos apagones y obligaron a miles de turistas a refugiarse en los hoteles.

No tuvimos una tormenta muy mala. Mi perro durmió tranquilamente durante la noche”, dijo la administradora médica Siomara Albertus, de Bonaire, quien pasó la noche en casa con su mascota.

El Gobierno de las Antillas Holandesas anuló todas las alertas y advertencias de tormenta para Aruba, Curazao y Bonaire a las 18:00 GMT, de acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes en Miami.

La tormenta obligó a decenas de miles de turistas y pobladores de las tres islas ubicadas frente a las costas venezolanas a permanecer en sus casas y hoteles, preparados con agua potable, linternas y provisiones.

En Curazao, varias residencias en zonas de baja altura se inundaron. En Bonaire, muchos pobladores se prepararon para lo peor, instalando cubiertas contra tormentas en sus ventanas y llevando sus botes a tierra firme, pero los vientos externos de Félix causaron pocos daños.

En Aruba, donde hubo pocos daños, al menos un catamarán se soltó de sus amarras, una casa fue dañada por un árbol caído y hubo un apagón en un poblado del norte. El aeropuerto de la isla también fue cerrado.

Félix se convirtió en el segundo huracán de la temporada en el Atlántico el sábado, luego de que Dean dejara al menos 20 muertos en el Caribe y dejara un sendero de destrucción desde Santa Lucía a México.

“Recuerden que los huracanes Mitch, Wilma y Michelle pasaron lejos de la isla, aunque vientos de fuerza tropical, olas y mareas generadas por la tormenta dañaron las zonas costeras”, dijo Barbara Carby, directora de la Oficina de Respuesta Ante Riesgos, de Caimán.

En Belice, la gente guardó provisiones y cubrió con tablas sus ventanas para protegerlas contra los vientos del huracán. Muchos residentes de zonas de baja altura buscaron terreno alto.

Había un poco más de tranquilidad en Honduras, donde las autoridades mantienen la atención sobre la tormenta, pero no han ordenado desalojos. En la costa norte, los turistas continuaban disfrutando las piscinas y el sol.

En tanto, en la costa del Pacífico mexicano, mientras tanto, los meteorólogos dijeron que la tormenta Henriette podría convertirse en huracán y amenazaría la parte sur de la península de Baja California para el martes.

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