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Noticias >> Religión y Fe
LA DOCTORA JOHNSON conversa con el sacerdote norteamericano Thomas Eutenauer. (FOTOS LA PRENSA/R. ORTEGA)
“El aborto es un acto violento y barbárico”
La doctora Noreen Johnson ejecutó más de mil abortos, pero Dios cambió su vida y hoy es una de las líderes pro vida más influyentes en EE.UU.
“Tuve que pasar por una etapa espiritual muy fuerte para sentir que estaba siendo sanada espiritualmente”, asegura Johnson de 55 años de edad
Emiliano Chamorro
emiliano-chamorro@laprensa.com.ni
Sobre Johnson


La doctora Noreen Johnson es originaria de Trinidad, Tobago, pero llegó a Estados Unidos a realizar sus estudios a los 18 años. Vive con sus dos hijas y su esposo, también médico en el Estado de Texas, donde ejerce la medicina.

Recientemente estuvo en Nicaragua impartiendo charlas sobre La Defensa de la vida ante la cultura de la muerte, con el sacerdote norteamericano Thomas Euteneuer, presidente de Human Life Internacional, la organización pro vida más grande del mundo.

Insulto a la madre

“El aborto es un acto violento y barbárico, por supuesto en el bebé, y un insulto a la vida de la madre”, afirma la doctora Noreen Johnson.

La doctora Noreen Johnson, dejó atrás un pasado de muerte en la industria del aborto, para convertirse en una de las líderes pro vida más influyentes en Estados Unidos, tras su transformación en su pensamiento a través de la fe y en su reencuentro con Jesucristo.

La doctora Johnson practicó cientos de abortos desde el año 1977 hasta 1982. Relata que dentro de ese período llegó a realizar de 30 a 40 abortos semanales, lo que le generó jugosos ingresos.

“Un médico sabe perfectamente que lo que está haciendo es matar a un ser humano indefenso (…) convenciéndose de que le está haciendo un gran favor a la mujer”, señala la doctora Johnson.

Para resarcir los daños que cometió como abortista y poder de esa manera dar a conocer los daños que causa el aborto a nivel emocional, psicológico, físico, espiritual y familiar, la médico-obstetra desde hace varios años se dedica a dar charlas para contar su testimonio en la industria del aborto que califica de “horroroso y cruel contra la vida”.

La doctora Johnson habló con la sección de Religión y Fe de LA PRENSA donde nos relata su testimonio y lo que piensa del aborto.

¿Cómo llega a reflexionar y dejar de ser parte de la cultura de la muerte, en su profesión como médico?

Muchas cosas pasaron. Lo más importante es que llegué a desarrollar una relación con Dios. Eso me hizo reflexionar y me convenció de lo que había hecho en mi vida pasada. También me ayudó que estaba trabajando en un pueblo muy conservador y pro vida. Por tanto, las dos cosas más importantes que te puedo resumir es mi relación íntima con Dios y segundo que yo no quería perder mi licencia como ginecóloga obstetra médica.

¿Cuánto se arrepiente de haber contribuido a causar tanta muerte como médico abortista durante cinco años?

Muy, muy triste. Es tan difícil de reparar el crimen que yo cometí con las mujeres a las que les ejecuté un aborto y contra los niños que yo maté a través del aborto. Dado que no hay una recompensa contra un crimen tan grande, mi camino ha sido empezar a trabajar en esa nueva labor de ir a testimoniar para que la gente no siga cometiendo asesinatos y abortos.

¿Cómo ha logrado superar esto espiritualmente? ¿Ha sido muy difícil para usted?

Tuve que pasar por una etapa espiritual muy fuerte para sentir que estaba siendo sanada espiritualmente, porque me sentía muy dañada espiritualmente.

¿En cuántos abortos participó directamente?

Son tantos que no puedo contarlos. Pero te daré una idea. Hice abortos desde 1977 y paré de hacer abortos en 1982. Puedo decirte que en ese período hice de 30 a 40 abortos por semana.

¿Cuál es su consejo a esas mujeres que se encuentran con el dilema del aborto, quizás porque no tienen el apoyo de un hombre o el de su familia?

Bueno primero buscar las alternativas. Pero ante todo, pensar en que Dios nos pide que nos cuidemos unos con otros. Eso es lo que tenemos que tomar en cuenta. Y sobre todo buscar médicos que amen la vida.

Viendo el aborto dentro de lo moral y lo científico, como médico ¿cuál es su posición?

Primero partamos del punto que no creo que esto sea un argumento ya válido en cuanto a decir que la vida no comienza a la hora de la concepción; la vida comienza en el momento de la concepción y todos sabemos que la vida la da Dios y la ciencia sabe esto.

¿Cuál sería su mensaje a los médicos que promueven la cultura de la muerte?

Yo les diría que examinen cómo era su vida antes que decidieran empezar a cometer aborto y la analice cómo es cuando ya están llevando a cabo los abortos. Muchos de los doctores que hacen aborto se han vuelto alcohólicos, drogadictos y en sus vidas tienen pobres relaciones con sus familias y muchos de ellos tienen 3 ó 4 matrimonios. Si ellos reflexionan de su pasado, comprenderán que esto es consecuencia de un proceso de deshumanización dentro de su espíritu que los llevó a un punto que ellos ejecutaron abortos en una manera confortable.

¿Qué recomienda a las mujeres que han abortado, tomando en cuenta que hay mujeres que abortan más de una vez?

Las mujeres tienen que saber que existe un perdón enorme de misericordia a través de Dios. Ahora es más fácil para que una mujer acepte que hay perdón en Dios, pero es muy difícil que acepte que ella se tiene que perdonar. Estas mujeres que han pasado por aborto necesitan ayuda y terapia. Las testigos más fuertes que tenemos en el mundo por el aborto son aquellas mujeres que han logrado sanar su parte espiritual aceptando que Dios las perdona y se han logrado perdonar ellas mismas.

¿Cuál es para usted la responsabilidad de un hombre en la decisión de una mujer que ha decidido abortar?

No siempre es el hombre que está detrás de la mujer que le dice que aborte. Muchas veces es también una decisión de la mujer que trunca las aspiraciones momentáneas que su vida está teniendo, cómo, quiero ir a trabajar, quiero ir estudiar… no puedo tener otro hijo más. Entonces muchas veces es una decisión interna de la mujer de cometer un aborto. Hay un 80 por ciento de las parejas que han pasado por un aborto, su relación familiar termina. Las relaciones de pareja se destruyen por un aborto y las familias enteras estructuralmente se van desintegrando.

¿Considera usted el aborto algo terriblemente inhumano, algo terrible?

El aborto es un acto violento y barbárico, por supuesto en el bebé y un insulto a la vida de la madre; que resulta en la muerte del bebé, con daños irreversibles hacia la madre, a la familia y hacia la sociedad.

¿Qué ha significado Dios en su vida como madre y como médico?

Significa todo para mí en mi vida. Dios es todo para mí, en mi vida práctica de doctora y en mi vida con mi familia. Me da mucha paz y un gozo. Mi práctica como médico es un medio para tocar a las personas con el amor y la gracia que Dios me ha dado. Yo veo a Dios reflejado en mis pacientes.

¿Ama a Dios y a la vida?

Exactamente. La relación de amor que empecé a tener con Dios hizo que yo empezara a tener una perspectiva de lo que para Dios es la vida dentro y fuera del vientre de la madre.

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