Si hoy fueran las elecciones municipales, ¿quién sucedería a Dionisio Marenco? Edmundo Jarquín (MRS), Eduardo Montealegre (ALN), Alexis Argüello (FSLN), Evertz Cárcamo (FSLN) y Luciano García (PC) son algunos de los nombres que ya se barajan como posibles contendientes para la preciada silla edilicia. Sobre las aspiraciones municipales de estos personajes y sus partidos, dos firmas encuestadoras, Borge&Asociados y M&R Consultores, recientemente preguntaron a los capitalinos por quién votarían. Los resultados están peleados. Aunque el FSLN apunta a ser el favorito, Montealegre y Jarquín le están pisando los talones a la propuesta sandinista y la idea de una alianza MRS-ALN obtiene un nada despreciable cincuenta por ciento de aceptación entre la gente.
La batalla por la comuna capitalina ya comenzó. Los partidos ya están jugando sus cartas. La pregunta ahora es: ¿será que para el 2008 el partido rojinegro logrará mantener la ventaja y obtener por tercera vez consecutiva la preciada silla edilicia capitalina? ¿Se concretarán las alianzas que están amenazando con arrebatar la preferencia de los votantes al FSLN? ¿Cuál será el mecanismo para elegir a los candidatos: consulta popular, consenso político o simplemente el dedazo? Domingo analiza el escenario en el que los candidatos lucharán por obtener la simpatía de los votantes, a quienes tienen para convencer un año y dos meses.
María López Vigil, analista política, considera que la gran ventaja del Frente es la maquinaria política que posee. “Algunos dicen que el FSLN es sólo una maquinaria electoral, no es un partido, y con eso podés ganar las elecciones con cualquier candidato. El que tiene la maquinaria tiene las elecciones”, asegura.
Y tal vez esa maquinaria más la disciplina del voto sandinista fue lo que hizo que durante dos periodos se quedara con la Alcaldía de Managua, a todas luces una de las más importantes por la exposición mediática que implica. Las elecciones municipales del 2000 le dieron la victoria en Managua a la convergencia con un poco más del 44 por ciento de los votos. Las del 2004 vieron ganar a Dionisio Marenco con más del 45 por ciento. Los sondeos hechos en este mes le dan entre el 25 y 30 por ciento de votos al FSLN.
No se puede olvidar que las dos victorias municipales sandinistas se dieron en un momento en que la derecha protagonizó distintos actos de corrupción que desencantaron a los votantes y en las elecciones le pasaron la cuenta al partido rojo sin mancha. El gobierno actual tampoco tiene muy contenta a la población, por lo menos así lo demuestra la encuesta de Cid Gallup de junio de este año que refleja una caída de menos 10 puntos a la popularidad de Ortega en sólo seis meses de gestión. Es posible que esta vez también los votantes le pasen la cuenta.
Y así lo cree María López Vigil, analista política, quien explica que el Frente necesita una lección durante los próximos comicios municipales. “Siento que al gobierno nacional del FSLN le conviene recibir una señal de que no es correcto el estilo de gobierno que han adoptado, un estilo autoritario, no inclusivo, que quiere forzar las cosas, que quiere que esto sea resolución por decreto”, afirma.
Si bien las precandidaturas no han sorprendido porque los nombres propuestos ya le son familiares a los managuas, las del FSLN han sido de las más polémicas. La primera de las sorpresas que dio fue el cambio de mecanismo para elegir a los candidatos. El discurso de que el pueblo decide a través de consulta popular al parecer quedó en el olvido. Las declaraciones de varios miembros del partido en los medios de comunicación así lo demostraron. Ellos dijeron que los candidatos para las municipales se definirán a través de comisiones que determinarán quiénes serán los candidatos.
Estas comisiones estarían conformadas por concejales, secretarios políticos, alcaldes y diputados departamentales, quienes por supuesto trabajarían con los Consejos del Poder Ciudadano y su coordinadora, Rosario Murillo.
La posición de los “ungidos” como precandidatos también desconcierta. Tanto Evertz Cárcamo como Alexis Argüello han dicho abiertamente que cuentan con la venia presidencial para sus respectivas postulaciones.
Las declaraciones de los dos contendientes son rechazadas dentro de los otros partidos por considerarla una prueba más del totalitarismo que impera dentro de las filas del FSLN.
“Vemos con preocupación que Evertz Cárcamo y Alexis Argüello han dicho con toda claridad que ellos son leales al Frente y a Daniel. Es peligroso que la Alcaldía quede en manos de fieles a un partido y a una persona”, dice Luciano García (Chanito) del PC.
Sobre las precandidaturas de Cárcamo y Argüello, María López Vigil explica que la popularidad es lo que está detrás de estos nombres. “La fórmula perfecta es la logística electoral más un tipo popular en los medios o un tipo popular en deportes. Entonces, allí tenemos a Evertz Cárcamo que tiene la Cámara Matizona y es amigo de los pandilleros y Alexis porque es un campeón de boxeo”.
A juicio de López Vigil ninguno de los dos tienen las capacidades profesionales adecuadas para manejar la complejidad de Managua.
Y tal vez, precisamente, por esa popularidad mediática es que las últimas encuestas de dos firmas consultoras ubican al FSLN dentro de las primeras intenciones de votos.
La encuesta realizada entre el 28 de julio y el 10 de agosto de Borge&Asociados, ubica a Evertz Cárcamo (FSLN) con 23.3%, Eduardo Montealegre (ALN), 22.6% y Edmundo Jarquín (MRS) 16.3%.
Otra encuesta más reciente, de M&R Consultores, realizada entre el 15 y 21 de agosto a un total de 385 capitalinos, responde así a la pregunta: “¿Si hoy se realizaran las elecciones municipales en Managua, por quién votaría usted?”, el 31.3% daría su voto a Evertz Cárcamo, 30.7% se lo daría a Eduardo Montealegre y 21.5% a Edmundo Jarquín.
Pero si la contienda fuera entre dos candidatos, los resultados cambiarían: entre Cárcamo versus Montealegre, ganaría el segundo con 41.1% contra 36.7% que obtendría el primero. Cárcamo también perdería contra Edmundo Jarquín, en cuyo caso los resultados serían Jarquín 41.8% y Cárcamo 33.5%. Si la competencia fuera entre Montealgre y Jarquín, la victoria se la llevaría Jarquín con 36.4% contra un 34.8% que obtendría Montealegre.
Los sondeos sobre las precandidaturas a la Alcaldía registran tres nombres que ya están sonando fuerte entre los votantes de Managua. Aunque los resultados muestran que el FSLN tiene muchas posibilidades, también sientan la amenaza que representaría una alianza entre el ALN y MRS, cuya suma de votos le arrebataría la silla edilicia al partido gobernante.
El interés en realizar alianzas estratégicas recorre las filas de los distintos partidos y aunque algunos partidos, como el PC, han jurado que su alianza con ALN es indisoluble aún nada es definitivo. Lo único cierto es, y así lo han expresado a este medio los miembros de los distintos partidos, que el objetivo principal de una eventual unión sería quitarle la Alcaldía de Managua al “autoritario” partido sandinista.
Hasta ahora la propuesta más fuerte y ventajosa es la de ALN y MRS, pues tanto Eduardo Montealegre como Edmundo Jarquín tienen arrastre político y, juntos, alcanzan más del 50 por ciento de la simpatía de los votantes.
Enrique Sáenz, presidente del MRS, asegura que aún no se ha definido a lo interno de su partido si habrá o no alianza, lo que sí dijo es que eso va a depender de los movimientos políticos que vayan ocurriendo. Tal vez los disidentes sandinistas esperan la jugada del PLC, pues los dos partidos expresaron un rotundo “no” a comulgar en la misma coalición. “Nuestra alianza es con ALN, PC y otros partidos que para nosotros no tengan de ninguna manera un nexo con el Frente Sandinista. El PLC, al igual que el MRS, han interiorizado que no estarían en disposición de hacer ninguna alianza”, asevera Enrique Quiñónez, miembro del PLC.
Y mientras Quiñónez cierra totalmente la posibilidad de una alianza, Edmundo Jarquín expresa que mientras Alemán controle el partido no habrá posibilidad, pero sí reconoce que el PLC está dando señales positivas de liberales que se oponen a que Alemán le siga entregando su partido a Ortega en bandeja de plata.
La propuesta para la Alcaldía que hasta ahora el partido rojo ha mencionado, apunta a una alianza. Quiñónez también dice que “dentro del partido liberal hasta el momento no se ha hecho la propuesta oficial, pero extraoficialmente muchos pensamos que la persona ideal para disputar la Alcaldía sería Eduardo Montealegre”.
El problema de la unidad liberal que tanto se ha buscado es la figura de Arnoldo Alemán. Montealegre ha sido categórico en decir que su partido no hará alianzas con agrupaciones autoritarias, lo cual deja al PLC manos arriba. De hecho, todos los partidos ya por lo menos tienen una propuesta y el PLC no cuenta a la fecha con alguien que pueda hacer contrapeso al FSLN y a la posible alianza MRS-ALN.
Vigil estima que la principal debilidad del PLC es que está cimentado en el antisandismo, arma que en este momento el líder rojo sin mancha no podrá utilizar por su complicada situación judicial. Así que la única salida es buscar la alianza con ALN.
Sobre el papel de Alemán en un eventual apoyo del PLC a Montealegre, Quiñónez asegura que su líder, tal como ocurrió con la campaña presidencial de Rizo, estaría dispuesto a no intervenir. Eso deja abierta la puerta para el PLC, pero la cierra para los disidentes sandinistas.
Los más dispuestos a concretar alianzas con la mayor cantidad de partidos posibles son los conservadores y ALN. Montealegre y Luciano García (Chanito) concuerdan en que están abiertos en realizar alianzas con todos aquellos que luchen contra el totalitarismo que representa la pareja presidencial. Y para los dos, eso incluye al MRS.
La única limitante de estas posibles uniones es la compatibilidad de los proyectos políticos de cada coalición, pues quiérase o no ALN, PLC y PC representan ideales de derecha y MRS de izquierda.
“ALN y MRS no tienen el mismo proyecto para Nicaragua y como alianza electoral municipal se daría el espejismo de que pretenden lo mismo. ALN es un proyecto de derecha, uno más institucional, más modernizada que la que ha representado el PLC, pero el MRS es un proyecto de izquierda, entendiendo por ello el afán por la justicia social. No siento que esa alianza sea lógica”, comenta López Vigil.
—¿Y en el caso ALN-PC?
Es una alianza que hasta los apellidos suenan, que es genética.
—Se ha mencionado triple alianza
No. Estaría muy mediada por algo que no es lo único, frenar al Frente Sandinista. Los proyectos que nos van a sacar adelante no son de corto plazo. La cosa debe ser más estratégica, más saber acumular.
Más allá de las alianzas, esta analista no considera aptos a los posibles aspirantes de la derecha para ocupar la Alcaldía de Managua. Según ella, Eduardo Montealegre y Luciano García cuentan con las capacidades intelectuales para dirigir la comuna; sin embargo, no son lo suficiente polifacéticos para realizar la gestión municipal. “No veo a Montealegre dirigiendo una reunión con los recolectores de basura ni debatiendo con la gente de los mercados los problemas de Managua”.
La posición sobre Edmundo Jarquín no es distinta. Ella no lo considera idóneo para el cargo. “Lo veo más en otros cargos a Edmundo, más que tengan que ver con oficinas”, dice López Vigil.
Y hasta ahora las encuestas, los candidatos y los analistas no ven más que rostros populares luchando por ser el candidato oficial de su partido. Sobre programas concretos para resolver los problemas de Managua aún hay poco o nada.
Alexis Arguello asegura tener todo amarrado para echar a andar dos proyectos, a su juicio, fundamentales para Managua: el problema de la basura y el saneamiento del lago. Luciano García dice que su prioridad es educación y salud, Jarquín se la juega en primer lugar por la legalización de predios y lotes de los Managua. Los demás, aún esperan por los acontecimientos políticos para despegar con todo en la lucha por la estratégica silla edilicia capitalina.
Mientras tanto, el indeciso, casi 20 por ciento que las encuestas reflejan, aún aguardan más beligerancia de los precandidatos o simplemente ninguno llena sus expectativas. El tiempo, que ya empezó a correr contra los políticos, dirá quién sucederá a Dionisio Marenco.