No permitirán invasión de precaristas ni ocupaciones masivas en Reserva
Ante la amenaza de que precaristas de Nueva Guinea invadan territorios de la Reserva Biológica Indio Maíz, área protegida legalmente, el Destacamento Militar Sur del Ejército de Nicaragua se mantiene vigilante y ha reforzado el patrullaje, tanto por tierra como por agua, sobre el río San Juan, según informó el jefe castrense en este departamento.
El teniente coronel Rafael Barahona explicó a LA PRENSA que hasta el momento lo que se conoce es que un grupo de precaristas, originarios de Nueva Guinea, municipio fronterizo con Indio Maíz, han incursionado en el área protegida, pero es en una zona lejana al núcleo de la reserva, en lugares que están bajo la responsabilidad del quinto comando militar, con base en Juigalpa, Chontales.
No obstante, según el teniente coronel Barahona, no descartan la posibilidad de que los invasores de la zona protegida intenten asentarse más cerca del río San Juan y por eso han aumentado la vigilancia en la zona, destacando un mayor número de patrullas terrestres en los puestos fronterizos de Bartola, Boca de San Carlos, Sarapiquí y Barra del Colorado. En esos puestos tiene presencia el Ejército.
También han aumentado el número de patrullas sobre las aguas del San Juan.
“El Ejército de Nicaragua tiene como una de sus misiones encomendadas, la protección de los recursos naturales y las áreas protegidas por la Ley, por eso no vamos a permitir ningún tipo de incursión de nadie en las zonas protegidas, menos en la Reserva Biológica Indio maíz, en donde está prohibido el asentamiento de personas. Nosotros (el Ejército) vamos a cumplir con nuestro mandato en proteger la Reserva, no permitiremos invasiones”, recalcó el jefe militar del Sur.
“Nuestras tropas están en todos los puestos fronterizos, en las áreas de vigilancia de la Reserva, trabajando en coordinación con el Ministerio de los Recursos Naturales y del Ambiente (Marena), prestos a rechazar la incursión precaristas, además de garantizar el respeto a la soberanía nacional”, agregó el teniente coronel Barahona.
La última vez que precaristas intentaron invadir y asentarse en territorios de Indio Maíz, fue a mediados de diciembre pasado, cuando unos 20 nicaragüenses que habitan en territorio costarricense entraron a la zona prohibida por el sector de La Penca, cerca de Sarapiquí.
Ya estaban despalando y construyendo champas, cuando fueron detectados por tropas del Ejército y los detuvieron. En esa ocasión, los precaristas enfrentaron un juicio por delitos ambientales, y luego de cuatro meses de prisión alcanzaron un acuerdo con el Ministerio Público y el Marena, comprometiéndose a no volver a invadir la reserva.