El abuso sexual en contra de los menores de edad ha venido aumentando de forma acelerada y urge una pronta intervención del Gobierno y la sociedad civil, según los datos que maneja la Asociación Quincho Barrilete.
Esa asociación, que ya lleva 16 años de trabajar con la niñez nicaragüense, atiende un promedio anual de unos 250 niños, entre los 8 y 18 años, de los cuales al menos el setenta por ciento ha sido víctima de abuso sexual.
“El problema del abuso sexual y el abandono de la niñez es sumamente grave y se va agudizando. Las secuelas o las consecuencias van a repercutir gravemente, y se debe tomar medidas”, dijo la directora ejecutiva de la Asociación Quincho Barrilete, Consuelo Sánchez Guerra.
MÁS DE DOS MIL CASOS AL AÑO
Aunque aún no hay datos específicos sobre el abuso sexual en contra de la niñez, las investigaciones de seguimiento de la Federación Coordinadora de las Organizaciones No Gubernamentales que trabajan con la Niñez y la Adolescencia (Codeni), calculan que anualmente ocurren más de dos mil casos de abuso sexual.
De esa cantidad de casos detectados, el 68 por ciento ocurre en los hogares.
En el 90 por ciento de los casos, los agresores más frecuentes de abusos contra la niñez o adolescencia son personas cercanas a las víctimas, y en menor medida, un 10 por ciento, son desconocidos.
“La realidad indica que la niñez es prioridad, no se trata sólo de contar o restar, sino de proteger”, dijo el padre Antonio Castro, presidente fundador de la Asociación Quincho Barrilete, quien hizo un llamado para proteger a la niñez.