“Rencillas personales”, fue el móvil que según la Policía del Distrito Cuatro motivó a Ángel Rivas Velásquez, de 23 años, y a Mario Castillo Urbina, de 19, alias “Cachito”, a terminar con la vida de Allan Aguilar Luna, de 20 años, quien recibió un disparo en el tórax.
Los hechos, de acuerdo a las investigaciones, ocurrieron cerca de la una de la tarde del lunes anterior, cuando el ahora fallecido se dirigía a su centro de trabajo, la Clínica María Auxiliadora, ubicada en las inmediaciones del barrio Dimitrov, donde era vigilante.
“Por rencillas personales lo interceptaron cuando iba para su trabajo. Ángel le pasó un arma artesanal a Mario y este le realizó un disparo. En la investigación se logró la captura de ambos autores”, dijo el capitán Santiago Cruz, jefe interino de la Dirección de Auxilio Judicial del Distrito Cuatro.
El jefe policial expresó que el robo con fuerza cometido contra una mujer, no identificada y que fue mencionado como el detonante del homicidio, es un hecho alejado a la muerte de Allan Aguilar.
La Policía aún investiga si el robo con fuerza en realidad ocurrió.
José Aguilar Obando, padre del fallecido, dijo sentirse indignado por la actitud de la Policía del Distrito Cuatro, que llegó a allanar su casa cuando ellos eran las víctimas del hecho y no los autores.
“El problema es que aquí los jefes de sector se hacen aliados de los delincuentes, en especial de esa pandilla de ‘Los Parqueños’ o ‘Los Carpinteros’, porque cómo es posible que vengan a mi casa y hasta detengan a mi otro hijo, como si fuera el autor de la muerte de su hermano”, dijo.