El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) lamentó la posición del presidente Daniel Ortega de no adherirse a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional (CPI) con sede en La Haya, Holanda, que constituye uno de los condicionamientos de la Unión Europea para las negociaciones comerciales y políticas que se impulsan entre ambas regiones.
Norwin Solano, del Cenidh, que participa en la coalición que brinda seguimiento a la ratificación del Estatuto de Roma, que da vida a la CPI, dijo que es preocupante la actitud adoptada por el mandatario, al expresar que no existe fundamento para hacerlo y que tampoco confían en esa instancia.
¿TEMOR A JUICIO FUTURO?
Para Solano, la posición de Ortega puede interpretarse de diversas maneras, la primera que sea un planteamiento para sacar provecho a la negociación con la Unión Europea al presionar sobre ese punto, un trasfondo político o temor a ser juzgado a futuro en esa instancia internacional.
Recordó que cuando el ex presidente Enrique Bolaños ratificó un acuerdo bilateral con Estados Unidos que no acepta la jurisdicción de la CPI, el presidente Ortega manifestó que no le preocupaba la vigencia de esa instancia internacional, por cuanto no tenía efecto retroactivo (a Ortega se le acusaba de delitos de lesa humanidad), y que incluso la bancada sandinista emitió un dictamen de minoría oponiéndose al acuerdo del ex presidente Bolaños.
LA CONTRADICCIÓN
Esa posición es calificada por Solano como contradictoria.
“Él (Ortega), sabiendo que no tiene efecto retroactivo y que además la legislación es complementaria, la jurisdicción es complementaria, no entendemos cuál podría ser su temor, no sabemos si su temor sea contradecir a Estados Unidos por cuanto él está utilizando los mismos argumentos que Estados Unidos en contra de la Corte”, precisó Solano.
Otra contradicción que destaca el representante del Cenidh, es que Ortega en cuanto ataca a Estados Unidos, con esa actitud parece que se apega a sus lineamientos.
“Ese mensaje que dio en Naciones Unidas, estuvo hablando por la justicia, por la no intervención de los pueblos, en contra de los crímenes de lesa humanidad, que Estados Unidos anda haciendo en todo el planeta, sin embargo, habla en contra de un organismo o de una institución que ha creado el conjunto de naciones, en este caso a través de Naciones Unidas”, indicó Solano.
El argumento del presidente Ortega, de que “si nos metemos a ver ya este tema de la CPI con Europa, imagínense las demandas que ha recibido Europa de nuestros hermanos africanos y de los pueblos originarios de América”, también fue criticada por Solano.
“Eso refleja desconocimiento, eso refleja desinformación lastimosamente, es decir, de alguna manera nos avergüenza a todos los nicaragüenses por cuanto la Corte no arrastra, porque como él bien dice, alentamos a los hermanos europeos a que miren hacia delante, exactamente la Corte hace eso, mira hacia delante, no va a escarbar en los antepasados”, opinó Solano.
NO ES RETROACTIVA
Agregó que la CPI inicia su jurisdicción a partir del 2002 cuando entra en vigencia, por lo que todo lo anterior a esa fecha no cabe, además de juzgar a personas individuales vivas y no a Estados.
Para el funcionario del Cenidh, la posición del Presidente de El Salvador, Antonio Saca, fue más diplomática, al decir que la ratificación del Estatuto de Roma, significaría contradicciones constitucionales, las cuales sin embargo, a juicio de Solano, son subsanables al igual que en Nicaragua.
ORTEGA REITERA POSICIÓN
El presidente Ortega reiteró ayer su posición ante la Asamblea Nacional, cuando llegó a presentar su propuesta de reforma al Presupuesto en función de la emergencia, al señalar que tanto Estados Unidos como Europa “son los mismos”.
Durante la introducción de su discurso, el mandatario se lanzó contra el capitalismo global y acusó a Estados Unidos y a Europa de “imperialistas y colonizadores”.
“Son los mismos. ¿Acaso no fueron los europeos los primeros en lanzarse sobre África y convertir en esclavos a los hermanos africanos, con qué derecho, en robar y saquear África?, ¿no fueron los europeos los que vinieron a saquear América, a robarles las tierras a nuestros antepasados, a robarse nuestros recursos naturales?, insistió Ortega en su intervención ante el parlamento.
La CPI es un órgano de justicia internacional independiente, de carácter permanente, cuyo objetivo es asegurar que los crímenes más graves de orden internacional como el genocidio, crímenes de lesa humanidad y de guerra no permanezcan impunes.