Un incremento en la tarifa de consumo eléctrico implica a la vez aumentos de hasta un 10 por ciento en el precio de cualquier producto o artículo, dependiendo de si es suntuario o básico, y que deberá absorber el consumidor.
Esa es la fea realidad económica con la que deberán lidiar los nicaragüenses durante los siguientes tres meses.
Tal como lo anunció LA PRENSA, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) oficializó ayer aumentos mensuales en la tarifa de energía eléctrica durante los próximos tres meses.
Y el golpe es ya. El 3.5 por ciento a partir de mañana jueves primero de noviembre; 2.5 por ciento en diciembre próximo, y tres por ciento en enero del 2008, completan un funesto nueve por ciento de incremento en la factura por consumo eléctrico aprobado por el ente regulador.
SECTORES SUBSIDIADOS SUFRIRÁN GOLPE
Los consumidores menores de 150 kilovatios al mes, que representan el 70 por ciento de los usuarios de la distribuidora eléctrica Unión Fenosa, seguirán protegidos del alza por un subsidio asumido por el Gobierno.
El economista Sergio Santamaría explicó que con estas alzas inevitablemente la tasa de inflación durante el 2007 superará el diez por ciento, por lo que los consumidores subsidiados no podrán escapar de las consecuencias del incremento.
“Van a aumentar las presiones inflacionarias. Estimo en noviembre y diciembre la inflación en un uno por ciento respectivamente con estas alzas, por lo va a alcanzar hasta un 12 por ciento en el año, lo que lógicamente se traduce en una disminución del poder adquisitivo (o de compra) para la población”, explicó el especialista.
Los sectores industriales y comerciales son los que resentirían más el impacto del alza. Santamaría señaló que los principales aumentos se darán en los precios de los granos básicos, principalmente aquellos que necesiten riego industrial (arroz por ejemplo) y productos que necesiten mucha refrigeración (lácteos, carnes, mariscos).
“Ningún agente comercial o productivo va a absorber totalmente los costos que le implica una alza en la tarifa de la luz. Si es un producto suntuario o de poca comercialización ya que no es de primera necesidad, entonces se puede esperar que el agente absorba la mayor parte del impacto para no ver una caída en sus ventas. Pero, en el caso de aquellos productos de primera necesidad, sí se va a sentir una variación fuerte en sus precios, que puede alcanzar hasta un diez por ciento del precio por arriba del que tiene actualmente”, explicó el economista.
AUMENTO O COLAPSO
El titular del INE, David Castillo Sánchez, argumentó que el desfase entre el precio de compra de energía cubierto por la tarifa y el precio real que paga Unión Fenosa es tanto que si no se autorizaba el incremento, el sector energético nacional colapsaría.
El funcionario presentó un reporte indicando que el precio del búnker fuel oil ha pasado de 31 dólares en enero pasado, hasta casi los 70 dólares a la fecha.
El búnker fuel oil y el diesel, derivados directos del petróleo, representan el 80 por ciento de la matriz de generación energética en el país
El informe del INE señala que para diciembre próximo, la tarifa le debería al sistema energético casi 30 millones de dólares. Castillo explicó que con las alzas aprobadas se cubren hasta 15 millones de dólares de esta diferencia. Los restantes 14 millones de dólares serán cubiertos con un crédito otorgado por la empresa Albanisa, sociedad mixta formada por Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Petronic gobierno.
RED: GOBIERNO INCAPAZ
La Red Nacional de Defensa al Consumidor cuestionó duramente la política económica que ha implementado el Gobierno de Ortega y anunció jornadas de protesta y desobediencia civil debido al incremento.
“Esta medida lo que demuestra es la incapacidad del Ejecutivo para administrar el país y sus instituciones. Han sido incapaces de visualizar o identificar alternativas a la población para la dura situación que está enfrentando”, criticó Gonzalo Salgado, coordinador de la Red.
Comentó que el presidente Ortega esta siendo antagónico con su ideología y perfil político, aduciendo que está aplicando un modelo económico neoliberal más duro que el de su predecesor Enrique Bolaños.
“Pura ley del mercado. Cualquier incremento hay que trasladárselo a los consumidores”, añadió.
Salgado advirtió que convocarán a jornadas de protesta que implicarían pintas de medidores o su destrucción.