El país más laureado en la historia de los mundiales de futbol al fin tendrá una segunda oportunidad de consagrarse en casa.
Brasil fue confirmado ayer como anfitrión de la Copa del Mundo del 2014, la primera vez desde 1950 que la sede se otorga a una nación que se vanagloria de ser “la tierra del futbol”.
El anuncio fue una mera formalidad, ya que los brasileños eran los solitarios candidatos.
“Si creen que para la FIFA fue fácil porque Brasil era la única candidatura, pues no es cierto”, declaró el presidente de la FIFA, Joseph Blatter. “Para nosotros fue un verdadero desafío al tener la misma lista de requisitos, las mismas recomendaciones y las mismas condiciones para un solo candidato, en vez de dos”.
“Quizás exigimos hasta más que cuando teníamos a dos”, declaró Blatter.
Cuando llegue el momento de la inauguración del mundial del 2014, habrán pasado 64 años desde que Brasil fue sede del campeonato por primera y única vez.
Lo hizo en 1950, aunque guarda un recuerdo amargo del mismo por haber perdido la final ante Uruguay, en el llamado “Maracanazo”.
Brasil es el país con más títulos en la historia de los mundiales. El quinto y último lo obtuvo en Corea-Japón 2002.
Tras el anuncio, Blatter le entregó la copa al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien asistió a la presentación de la candidatura de su país.
“Para nosotros no es apenas un deporte, es más. El futbol es una pasión nacional”, dijo Lula tras el anuncio.
Prometió que Brasil estará a la altura de las circunstancias: “Estén seguros que Brasil sabrá orgullosamente hacer su deber”.
“De aquí a siete años lo que más va a emocionar ... será el comportamiento extraordinario del pueblo brasileño, el tratamiento que ese pueblo dará, tengan seguridad, marcará la historia de las copas del mundo”, añadió.
Ricardo Teixeira, el presidente de la Confederación Brasileña de Futbol, afirmó en la presentación que la copa le dejará al país “mucho más que estadios modernos, sino que deja un legado permanente”, aludiendo a infraestructura de transporte.
Luego que Colombia desistió de su candidatura en abril, Brasil quedó como la única en carrera en virtud del sistema de rotación geográfica que le asignaba el mundial a Sudamérica.
Blatter dijo que la ausencia de otras candidaturas sudamericanas fue uno de los factores que motivó la decisión de la FIFA, anunciada el lunes, de eliminar el sistema de rotaciones, mediante el cual cada continente podía montar un mundial.