El canciller Samuel Santos aceptó a medias el llamado de atención que Salvador Vanegas, ministro secretario de la Presidencia, hiciera al vicecanciller Manuel Coronel Kautz, mediante una comunicación escrita enviada el pasado 20 de octubre, por incumplir instrucciones emitidas a inicios de año por la coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo.
El canciller justificó y a la vez minimizó la comunicación —que tiene un contenido autoritario— calificándola como “un recordatorio común y corriente, que además es sano, tal vez en algún lugar algo pasó y quisieron recordarlo de esa manera”.
“No puede haber liberalismo en ese sentido, nadie puede estar saliendo del país en el momento que quiera ni cuando quiera, yo creo que es algo normal y corriente dentro de un quehacer (….)”, enfatizó el canciller Santos.
No obstante, en ningún momento el canciller reconoció que Coronel haya cometido algún error, contraviniendo los lineamientos establecidos por la primera dama, de comunicar y consultar a la instancia que dirige, cualquier propuesta de viaje al exterior, de encuentros y eventos extraordinarios, nacionales e internacionales, que se propongan realizar y/o participar en Nicaragua.
“No estoy admitiendo, simplemente estoy diciendo que es un simple recordatorio al cual tiene todo el derecho del mundo el Presidente de la República, él (Ortega) tendrá sus razones, además no nos corresponde a nosotros dar permiso, nunca nos ha correspondido a la Cancillería dar permiso”, insistió Santos López.
Una fuente gubernamental señaló que la situación que pudo dar origen al regaño, fue la de autorizar el viaje de dos funcionarios de Cancillería a China Taiwán, país que extendió una invitación, sin haber consultado el mismo a la Presidencia, ni a Murillo.