El juez Octavo de Distrito de lo Penal de Juicio, Tomás Eduardo Cortez, condenó a 25 años de prisión a los autores materiales del crimen del comisionado Manuel Guillermo Obando, siendo estos Héctor Aragón Roa, de 22 años y Luis Miguel Ordóñez Leiva, de 19, ambos vecinos de la víctima.
El juez los condenó por el delito de robo con violencia seguido de muerte, que se castiga con una pena de entre los 21 y 30 años de prisión. Según el judicial, quedó demostrado en el proceso legal que Aragón y Ordóñez dieron muerte a la víctima para robarle varias tarjetas de crédito y que el delito fue planificado desde un mes antes de ser cometido.
Para imponer las penas el juez Cortez tomó en cuenta las agravantes presentadas por la Fiscalía, como las circunstancias de que la víctima fue asesinada dentro de su casa, y además de que los autores poseen un nivel intelectual adecuado como para saber lo que es un delito y sus consecuencias, pues son bachilleres, y porque emplearon medios (armas blancas) que debilitaron la defensa de la víctima.
Pero también hubo atenuantes, porque en el juicio no se les demostró antecedentes penales a los acusados, la buena conducta que tenían antes de cometer el delito y por último les fue tomada en cuenta la confesión que hicieron en un vídeo de la Policía.
Las polémicas fueron la constante durante el juicio que se les realizó a los acusados, por un vídeo de la Policía que fue integrado como prueba y en el cual Aragón y Ordóñez aparecen confesando y relatando la forma en que dieron muerte al comisionado Obando en la noche del pasado sábado 7 de julio, mientras la víctima dormía en su casa del barrio José Dolores Estrada.
Aragón y Ordóñez, al final del juicio que culminó ayer por la madrugada, indicaron que la Policía los obligó a declarar en contra de ellos mismos y de Milton Leonardo Rayo Miranda, de 31 años y de Cristian Armando Rivas Morales, de 25, utilizando medios de presión sicológica.
Rayo Miranda y Rivas Morales, cuya participación en el hecho fue encubrir a los asesinos y ayudarles a vender pertenencias de la víctima, corrieron con mejor suerte porque el juez Cortez sólo los condenó a un año y seis meses de prisión. La Fiscalía había pedido 21 años de cárcel para ellos.
Aplausos tímidos, así como llantos de los familiares de Rayo y Rivas, se escucharon en el Juzgado Octavo de Juicio, después que se les dictó la pena.
La historia no fue la misma para los familiares de Aragón Roa y Ordóñez Leiva.
“Es injusto. Estábamos ante poderes fuertes (Fiscalía-Policía), solamente tenemos esperanza en un Dios que lo puede todo, pero ya estábamos esperando esto. Pero si quiero aclarar que estos muchachos (Aragón y Ordóñez) no son los asesinos, entre cielo y tierra no hay nada oculto y algún día se va a saber la verdad”, expresó adolorido Marcos Ordóñez, padre de Luis Miguel.