Rodrigo de Rato dejará mañana la oficina en el piso 12 del Fondo Monetario Internacional (FMI) con el cartel que dice “director gerente” y abandonará Washington con cierta nostalgia, pero gracias en parte a la casa que compró en el centro de la ciudad, no se irá con las manos vacías.
Rato ha ganado 350,000 dólares brutos con la venta de su vivienda, según el registro municipal de Washington, a pesar de la crisis por la que pasa el sector inmobiliario de Estados Unidos.
Se trata de una casa histórica de unos 370 metros cuadrados en el barrio de Dupont Circle, una zona repleta de bares y restaurantes que la convierte en una de las áreas más codiciadas para vivir. El edificio consta de cinco dormitorios y cinco cuartos de baño.
Construido en 1895, su fachada no puede ser modificada por estar en el registro histórico de la Fundación LEnfant, que lleva el nombre del arquitecto encargado del trazado original de Washington, el francés Pierre LEnfant.
Allí, el aún director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), que está divorciado, ha pasado buenos años, según ha reconocido él mismo de forma pública.
Washington “es una ciudad muy bonita, muy agradable de vivir”, afirmó recientemente con la nostalgia de quien anticipa la marcha.
De Rato anunció en junio que dimitiría del FMI a finales de octubre “por razones personales” que, dijo, están relacionadas en particular con la educación de sus hijas en España. Será sustituido por el ex ministro francés de Economía, Dominique Strauss-Kahn.
El ex ministro español compró su casa en la capital estadounidense el 20 de julio de 2004 por 1.9 millones de dólares a Fernando Resando, un anestesiólogo del Washington Hospital Center y profesor de esa materia en la Universidad George Washington. El 23 de julio de 2007 se la vendió al abogado Joshua Javits por 2.25 millones de dólares.
Eso significa que en tres años la vivienda se apreció un 18 por ciento en dólares, un porcentaje “razonable” dado que se trata de una casa de alto valor, según un agente inmobiliario especializado en este tipo de propiedades, quien pidió no ser identificado.
No obstante, si De Rato hubiera vendido a principios del año pasado, podría haber logrado una plusvalía en torno del 25 por ciento, de acuerdo con la fuente, que conoce la casa en cuestión.
En el último año los precios en Washington han bajado como consecuencia de la crisis inmobiliaria nacional.
De Rato evitó que le dieran un buen mordisco a sus ganancias porque nunca puso la casa en el mercado, sino que la venta fue una transacción directa, sin representantes, entre él y Javits, según muestra el registro al que sólo tienen acceso los agentes inmobiliarios de Washington.
Casualmente o no, Javits está vinculado con el FMI, pues es el presidente de su Comité de Quejas, un órgano que media en las disputas entre el personal del organismo y la gerencia.