BOGOTÁ. - Las autoridades reportaron normalidad en la víspera de las elecciones regionales de este domingo en Colombia, pese a nuevos hechos de violencia en una campaña que se saldó con 29 candidatos asesinados en manos de grupos armados ilegales.
Tras un consejo de ministros, el titular de Defensa Juan Manuel Santos dio un parte de tranquilidad, y aseguró que la seguridad mejoró en relación con los comicios de 2003, a pesar de que la cifra de aspirantes muertos fue igualada.
Mientras, voceros de las Fuerzas Militares señalaron que la operación para garantizar la buena marcha de la jornada avanza sin contratiempos con un total de 167.559 efectivos.
Sin embargo, no descartaron que la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) intente sabotear las votaciones en zonas lejanas, y por ello anunciaron que continúan las acciones ofensivas.
El coronel Germán Galvis, comandante del Ejército en el departamento de Putumayo (sur, fronterizo con Ecuador), dijo que tras un combate con las FARC fueron decomisadas 2,5 toneladas de explosivos que al parecer iban a ser utilizados en atentados el domingo.
No obstante el parte oficial, la explosión el viernes de un artefacto en una zona rural del puerto de Buenaventura (costa Pacífica) dejó tres muertos y seis heridos, en un hecho atribuido a las FARC.
Asimismo, este sábado la candidata a la alcaldía del municipio de Puerto Gaitán (centro, departamento de Meta), Rosario Sanabria, salió ilesa de un atentado dinamitero.
Paralelo a esas acciones aumentaron los reportes de maniobras ilegales para favorecer a determinados candidatos, así como las acusaciones contra el mandatario Alvaro Uribe por tomar partido en la contienda por la alcaldía de Bogotá, considerado el segundo cargo de elección detrás de la presidencia.
El viernes, en un acto público en el norte del país, Uribe pidió no votar por candidatos respaldados por la guerrilla, en una alusión al partido opositor Polo Democrático Alternativo (PDA, izquierda) y a su aspirante a la alcaldía capitalina Samuel Moreno, adelante en las encuestas.
Voceros de movimientos opositores dijeron que denunciarán a Uribe por participación indebida en política, al llamar a votar por los candidatos de su preferencia en los comicios en que serán elegidos 32 gobernadores de departamentos, 1.098 alcaldes, 418 diputados de asambleas regionales, 12.030 concejales y 4.949 miembros de juntas de ediles.
A su vez, el presidente del PDA Carlos Gaviria, a quien el presidente acusó de "prenderle una vela a la democracia y otra a la guerrilla", rechazó esos señalamientos indicando que Uribe cohonestó con una supuesta compra de votos en el Congreso cuando fue aprobada su reelección.
"Que nos investiguen: a mí por nexos con la guerrilla, a Uribe por nexos con paramilitares (de ultraderecha), a ver quién sale mejor librado", dijo Gaviria.
En otros hechos, la Policía del puerto caribeño de Cartagena incautó 2.000 millones de pesos (un millón de dólares) que eran trasladados en un autobús de servicio público, y que al parecer serían utilizados para el pago de votos. Tres personas fueron detenidas.
Según la viceministra de Interior y Justicia, María Isabel Nieto, las autoridades han recibido desde agosto unas 2.000 denuncias ciudadanas por intervención en política, trashumancia (traslado) de votantes de una población a otra e irregularidades electorales.