BUENOS AIRES.- Unos 80 expertos internacionales que presenciarán la elección presidencial del domingo en Argentina, se reunieron este sábado con el director Nacional Electoral, Alejandro Tullio, para despejar interrogantes sobre el desarrollo del comicio.
El encuentro se prolongó un par de horas en el Correo Central, en el centro de Buenos Aires, edificio en el que se realizará el escrutinio oficial.
"Gran parte de las inquietudes fueron aclaradas, pero quedan algunas que se seguirán analizando con el correr del proceso electoral", dijo a la prensa la española Pilar Pérez.
Pérez, quien en 2007 trabajó durante las elecciones de Francia y El Salvador, dijo que llegó para ser "observadora y así voy a actuar".
Pese a que en Argentina la legislación electoral no prevé el status de observación para las elecciones, si los extranjeros ven alguna anomalía dijeron que las harán públicas "ante las autoridades, las ONG y la prensa".
Los observadores extranjeros, con experiencia en otros comicios de todo el mundo, mantuvieron reuniones con organismos no gubernamentales como Poder Ciudadano y Democracia Representativa, que buscan transparentar la política.
Los observadores vienen de España, Islandia, Francia, Bolivia, Perú, Venezuela, Brasil, El Salvador, Guatemala y Sudán, entre otros.
"Nosotros somos auxiliares en el proceso electoral y de ningún modo podemos controlar la elección, lo cual es tarea de los partidos políticos", dijo el salvadoreño Roberto Cuéllar, director del Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH).
Héctor Vanolli, quien fue consejero de la Organización de Estados Americanos en las elecciones de 2004 de Venezuela, estimó que "en Argentina el sistema electoral funciona y hay mecanismos de control a través de sus fiscales".
No hay antecedentes en el país de veedurías extranjeras en una elección presidencial, pero sí es habitual que haya invitados especializados que presencien los comicios.
Para evitar un eventual fraude en el escrutinio, la oposición había analizado instalar un centro de cómputos paralelo al oficial, pero finalmente la idea no prosperó y se limitará a tener "una red de intercambio informativo por vía telefónica".