Dos albañiles hondureños, a los cuales les explotó una granada, sufrieron graves heridas en el cuerpo y amputaciones en algunos miembros.
Dionis Hernández Cruz, de 48 años, debido a la explosión perdió ambos brazos y el ojo izquierdo.
Mientras que Marcos Eduviges Centeno Domínguez, de 49 años, le amputaron la pierna izquierda la madrugada de ayer en el Hospital Lenín Fonseca.
Los catrachos sufrieron el accidente la tarde del jueves, cuando realizaban labores de albañilería en el barrio La Providencia, en la ciudad de San Marcos de Colón, en Honduras.
Ambos fueron trasladados por la urgencia, de esa ciudad hondureña a Somoto, en Nicaragua, y la noche del jueves fueron remitidos al Lenín Fonseca, en Managua.
“Nosotros estábamos poniendo cerámica en una casa y en el patio encontramos el artefacto explosivo”, explicó Marcos Centeno Domínguez, uno de los lesionados.
“Mi compañero de trabajo encontró la mina y me dijo, mire viejo este animal tan pesado, yo quisiera que me lo partiera para hacer un mazo para quebrar piedra”, agregó Centeno.
Manifestó que golpeaba con un martillo al artefacto y nunca estalló.
“Después me dijo mi compañero de trabajo que lo trozara con la pulidora y cuando esta le entró el objeto explotó y me lanzó para arriba y a mi compañero de trabajo también”, indicó Centeno.
Martha Carrasco Sandoval, de 48 años, esposa de Marcos Centeno Domínguez, dijo que necesitan dinero para gastos de medicina y para trasladarse a Honduras.
“Necesito también una silla con ruedas, una prótesis para su pie. Yo aquí ando sin dinero, sin nada porque sólo agarramos el carro para venirnos por el miedo que se nos fuese a morir en Honduras”, comentó Carrasco.
El doctor Julio Flores, cirujano plástico del Hospital Lenín Fonseca, dijo que el estado de salud de los pacientes es estable.
“Uno de ellos vino amputado de las manos y al otro se le amputó la pierna izquierda aquí en el Hospital Lenín Fonseca. Tienen quemaduras de primero y segundo grado”, dijo Flores.