Tras varios meses de investigaciones en el Sistema Penitenciario Nacional (SPN), la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, confirmó que han dado de baja deshonrosa a 18 funcionarios, por actos de corrupción.
Ocho de los funcionarios expulsados de las filas de esa institución integraban el Consejo de Dirección y otros ocho eran jefes de penal, sólo dos eran agentes.
Las últimas cuatro bajas las oficializaron el jueves pasado, confirmó la ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales.
Entre los miembros del Consejo que fueron dados de baja están René Tercero, Leonardo González, Julio Carrillo Baca, Dionisio Palacios y el ex subdirector Darwin Centeno Mayorga.
La directora en funciones del SPN, María Salgado, expresó que las bajas fueron efectuadas por estar reñida su actuación con la ley, con el reglamento y con las normas éticas y de conducta.
La titular de Gobernación también anunció que remitirán el caso al Ministerio Público, para que varios de los funcionarios sean acusados ante los tribunales, por abuso con los recursos del Estado.
“A otros se les está abriendo la investigación con la Policía, incluso a uno que se le había dado un retiro anticipado, también se le va a abrir la investigación, porque han salido, han arrojado una serie de investigaciones, de abusos, son increíbles los abusos, la pérdida de valores”, dijo la funcionaria.
ALTO JEFE OBLIGABA ENTREGAS MENSUALES
Tras señalar que hubo un caso, de un alto jefe del SPN, a quien cada jefe de centro le reportaba una cantidad fija mensual, no sólo en gasolina sino que en dinero. “Era tal el descontrol, el abuso que había, que este jefe que era el encargado de la licitación siempre priorizaba a una sola persona, sea su mujer o a la hija, eran las que salían siempre beneficiadas con las licitaciones de la alimentación de los privados y privadas de libertad”, explicó Morales.
Refirió que cuando entregaban los productos alimenticios a los centros penitenciarios, no entregaban la cantidad que aseguraban, “por decir algo, de 47 quintales de arroz de tal calidad, sólo entregaban 27 y había 20 quintales que no los entregaban y que era un amarre entre el proveedor con ese alto jefe que había en el Sistema Penitenciario”.
“No tenés idea de la corrupción que había; qué barbaridad”, dijo Morales tras referir que existen aseveraciones de funcionarios y de los proveedores, de los jefes de centro, que indican que les obligaban a entregar una mensualidad. “Calculamos que este jefe recibía alrededor de medio millón de córdobas mensuales”, sostuvo Morales.
ANUNCIAN ROTACIÓN
Las aseveraciones de Morales fueron hechas ayer después de haber asistido al acto de celebración del 28 aniversario de esa institución.
En su intervención durante el acto de celebración, la directora en funciones, subprefecta María Salgado, destacó que durante los últimos 16 años hubo descomposición en las filas de esa institución.
Salgado confirmó que había casos de maltrato a privados de libertad, tráfico de influencias y privilegios a algunos internos sobre todo a extranjeros, detenidos por delitos relacionados con drogas.
Se logró determinar que sin haber notificado a las autoridades superiores —“o desconocemos si en ese momento los de turno sabían—, habían unas celdas que estaban acondicionadas con gabinetes, azulejos y con todo el equipo y acondicionamiento de una oficina, o sea que habían celdas de primero, segundo y tercer lugar, y eso no puede ser porque no pueden haber privilegios dentro de la prisión”.
Las autoridades penitenciarias anunciaron que a partir de ayer iniciaron un proceso de rotación de todos los jefes del SPN en todo el país.
Entre los nuevos nombramientos efectuados, están el de los funcionarios reingresados a las filas. Al ahora alcaide Julio Orozco es el nuevo jefe del penal de Estelí, uno de los sitios donde las autoridades detectaron anomalías. Y el ahora alcaide Ramiro Jáenz, es el jefe de la cárcel de Chinandega.