El mayor partido de oposición venezolano Un Nuevo Tiempo (UNT) pidió este viernes a las autoridades electorales que aplacen “dos o tres meses” el referendo sobre la reforma constitucional propuesta por el presidente Hugo Chávez.
Omar Barboza, presidente de UNT, explicó a la prensa que se trata de que los ciudadanos tengan tiempo de conocer el alcance de los cambios introducidos a última hora por la Asamblea Nacional (AN) al proyecto original que Chávez presentó el pasado 15 de agosto.
Chávez propuso entonces la modificación de 33 de los 350 artículos de la Carta Magna de 1999, pero la AN, introdujo por su cuenta y en la última discusión de los textos, cambios a otros 36 artículos cuya naturaleza desconoce la gran mayoría de los ciudadanos.
Barboza explicó que esa razón es suficiente para que el Consejo Nacional Electoral (CNE) convoque el referendo “dos o tres meses” después de los primeros días de diciembre, que es la fecha barajada hasta ahora como la más probable para que se celebre la consulta.
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“Se trata de que los electores estén enterados sobre lo que van a votar y expresen su opinión de una manera mucho más consciente”, sostuvo el dirigente de UNT.
“Forzar todo para cumplir con el deseo del presidente (Chávez) para que el referendo se haga el 2 de diciembre no tiene sentido. La forma apresurada de la convocatoria afectaría los derechos de los electores”, añadió el político opositor.
El aplazamiento del referendo, por las mismas razones esgrimidas por Barboza, también fue solicitado por otros grupos, entre ellos los movimientos estudiantiles de oposición, que esta semana plantearon como fecha deseable la del 3 de febrero de 2008.
MÁS PARTIDOS EN CONTRA
Por otra parte, el secretario general del partido Podemos, Ismael García, señaló que antes de convocar el referendo el CNE debería esperar que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se pronuncie sobre una serie de consultas directamente relacionadas con el proyecto de reforma constitucional.
García, cuyo partido fue incondicional de Chávez hasta que a finales de 2006 se planteó la desaparición de todas las fuerzas progubernamentales para crear un único Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), actualmente en formación, coincidió con Barboza en que se aplace el referendo.
“Cerca del 90 por ciento de los venezolanos desconoce el contenido de los últimos cambios introducidos por la Asamblea, por eso pensamos que se les debería dar más tiempo y se debería esperar el pronunciamiento del Supremo sobre las consultas hechas”, dijo García.
El dirigente de Podemos recordó que una de las consultas está relacionada con la posibilidad de que los ciudadanos no voten “en bloque” la reforma, tal como está planteado hasta ahora, y puedan discriminar entre las modificaciones constitucionales que apoyan y las que rechazan.
El proyecto de reforma elaborado por la Asamblea, con el voto salvado de Podemos, apunta a la instauración de un sistema político, social, económico y territorial que los portavoces oficiales definen como “socialista”.
Entre los artículos aprobados en la Asamblea figuran el que permite la reelección presidencial indefinida y el que reincorpora la figura del “estado de excepción” en condiciones de grave riesgo para el país, que figuraba en anteriores constituciones, pero no se incluyó en la de 1999.
Otros cambios en la Carta Magna incluyen la posibilidad de configurar un nuevo ordenamiento territorial, la jornada laboral de seis horas y un nuevo concepto de la propiedad que, además de la privada, incluya la estatal, la social, la comunal y la propiedad popular.
A la demanda de postergar el referendo planteada por los partidos políticos y los estudiantes se han unido diversos grupos de venezolanos residentes en el extranjero, principalmente en Estados Unidos.