“Empresa brasileña de TI (Tecnologías de la Información), especializada en outsourcing, desarrollo e integración de aplicaciones, busca profesionales para liderar proyectos: arquitectos, analistas y programadores”, fue el anuncio que en agosto publicó la empresa Ci&T.
Cuando logre llenar estas vacantes, la compañía alcanzará 550 funcionarios repartidos en ocho unidades ubicadas en diferentes estados del país, además de Estados Unidos e Inglaterra. ¿El propósito? Seguir desarrollando un negocio que, desde su nacimiento hace 12 años, ha registrado un crecimiento promedio anual de 40 por ciento. “Ni siquiera después de la burbuja puntocom dejamos de crecer”, afirma César Gon, director de Ci&T.
COMENZÓ CON TRES PC
Nada mal para una empresa que comenzó en 1995 con tres PC en una sala de 12 metros cuadrados. Ci&T fue formada por Gon junto a dos colegas de la Universidad de Campinas (Unicamp), Bruno Guiçardi y Fernando Matt, para abastecer a IBM de componentes de software para telecomunicaciones.
La gigante estadounidense fue la principal cliente de la compañía hasta 1997, cuando la brasileña modificó su estrategia para conquistar el mercado local. “Pasamos a ampliar la variedad de nuestros servicios, sobre todo con tecnologías relacionadas con internet”, cuenta.
Como ejemplo de este cambio menciona el trabajo realizado para Natura, donde se buscó un formato para aumentar la interactividad de la compañía con vendedoras y consumidoras.
VUELVE A LA CARGA
En 2002, en tanto, Ci&T volvió a la carga en el mercado internacional con la creación de su primera oficina en EE.UU., país donde conquistó cuentas como Johnson & Johnson y Yahoo!
Hoy la empresa factura US$21.5 millones al año y proyecta US$30 millones para 2008. Un 25 por ciento de este monto viene del mercado externo y posiciona a Ci&T como la única compañía brasileña en figurar en la lista de las 10 firmas emergentes más importantes del mercado global de TI, de acuerdo a la investigación The 2007 Global Outsourcing 100, publicada por la revista Fortune.
Ci&T es un ejemplo claro del rumbo que ha tomado la exportación del outsourcing offshore, en el que poco importa la procedencia de un servicio, mientras muestre estándares internacionales de calidad.
LA INDIA
“Todos se quejan de la fuerte competencia de India, pero la verdad es que tenemos que agradecerles el habernos demostrado que es posible fabricar un producto con tecnología de punta en un país en vías de desarrollo”, dice Gon.
Cualquier empresa puede lograr esto mientras apruebe estándares globales de calidad y sepan cuidar el ciclo de valor de su organización, destaca el estadounidense Peter Cohan, especialista en inversiones en el mercado tecnológico de EE.UU. y asesor de proyectos de MBA de Babson College. “Y como estos negocios pueden crear valor para otras empresas, el resultado es un mejor trabajo, lo que naturalmente se traduce en lucro”, agrega.
“Por esto, las empresas de TI requieren ser flexibles para evolucionar, adaptarse y entender las diferencias entre los mercados”, dice Cohan.
EL CASO DE AYI
Es el caso de la argentina Ayi, de Córdoba. Con 18 años en el mercado de su país, comenzó desarrollando sistemas de facturación de existencias para el comercio detallista. Hace ocho años formó una sociedad con Oracle y hoy es uno de los referentes latinoamericanos de esta tecnología. “Ya el foco en el mercado exterior fue el mismo después de la crisis argentina, en 2002”, cuenta Carlos Ayi, presidente de la empresa. “Y ahí sí que fue preciso trabajar para agregar valor, pues nadie se queda de brazos cruzados esperando que usted llegue”, dijo.
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