Hay un programa de muñequitos en televisión donde un lobo persigue continuamente a un pájaro correcaminos tratando de atraparlo, pero nunca logra su objetivo y más bien el perseguidor sale siempre perdiendo. Este programa me recuerda al estado actual de nuestra política nacional donde el lobo en este caso es el pueblo y el correcaminos es el Gobierno. Desde que asumió la Presidencia el nuevo gobernante, hemos observado que su gabinete nominado ha mantenido una constante carrera para no ser atrapado en aclaraciones sobre su actuación de su función gubernamental. Cuando está casi por ser atrapado, fuerzas mayores se interponen y el perseguidor resulta ser el cuestionado.
Así vemos que en un caso tan emblemático como la energía eléctrica no hemos sabido todavía de un plan indicativo para solucionar este problema a mediano o largo plazo, para crear eventualmente fuentes de energía renovable que desplace la actual situación de generación térmica. El Ministerio de Energía y Enel mantienen un hermetismo total sobre este tema y más bien a veces mienten para esconder negociaciones dudosas, tratando de confundir aún más a la población. Lo mismo vemos con el MTI donde no vemos la cara del ministro poniéndose al frente de los problemas que a diario se dan en transporte o las carreteras nacionales. Existe un Procurador General de Justicia que sólo ve parcialmente la problemática de la tenencia de tierras y donde le interesa más acusar a los acusadores y librar a los delincuentes. El Canciller no se atreve a dar declaraciones propias o bien las que da son inocuas, ya que con frecuencia estas son desmentidas por las actuaciones del Ejecutivo. Así hay muchos otros ministerios o instituciones que a veces dudamos si todavía están allí los funcionarios nominados ya que nunca oímos hablar de ellos, o bien están en la función de correcaminos.
Este constante escondimiento puede ser a causa de razones tales como a) no hay claridad en la Presidencia y sus asesores sobre lo que quieren para el país y por lo tanto no hay orientaciones específicas hacia su gabinete, b) hay temor en su gabinete de opinar o tomar decisiones que aunque sean beneficiosas para el país, podrían significar su despido, c) hay inoperancia debido a la baja calidad de los ministros y directores al estar a cargo de puestos que no dominan y temen asesorarse so pena de parecer ineptos y d) hay desconfianza de parte del Ejecutivo hacia sus ministros, presidentes y directores, y por lo tanto las decisiones son totalmente verticales y no puede haber ni la más mínima desviación de esas orientaciones, aunque sean equivocadas. Equivocaciones a mi parecer como el discurso en las Naciones Unidas, que además de una permanente defensa de los países que ya conocemos, no solicitó ayuda para los de la RAAN. A su regreso a Nicaragua aplicó la táctica de correcaminos, ni una sola explicación. Tenemos el derecho de tener relaciones con los países que queramos pero no a sacrificar los derechos e intereses de nuestro propio pueblo, elijamos bien a nuestros amigos. Ahora hay noticias de que el Presidente hará una gira a Vietnam y a otro país africano. ¿Cómo le beneficia a Nicaragua este viaje y por qué malgastar nuestro dinero? A propósito de dinero, si el Presidente, sus asesores y ministros no tienen tarjetas de crédito, ¿cómo hacen para pagar sus gastos? ¿Lleva alguien un saco con miles de dólares en efectivo? ¿Cómo rinden cuentas?