Desde nuestra Costa Caribe… la tragedia, los resultados del huracán Félix que todavía no se terminan de contabilizar, nuestros hermanos y hermanas se levantan con mucha fortaleza e inician una difícil reflexión sobre su situación, su núcleo familiar, los niños sin familia, sin hogar, el enfrentar el duelo y a la vez tratar de resolver las necesidades inmediatas para sobrevivir, examinar su entorno… asimilar lo que pasó; lo que queda, ¿el ahora qué? realmente es todo un proceso.
Al igual, recibir y tratar de distribuir de la mejor manera posible la ayuda nacional e internacional, coordinar y articular dicha ayuda no es fácil, ya que intervienen muchos sectores sociales, unos sensibilizados con la situación, otros tratando de sacar provecho personal, pero aún así, necesarios dentro de la cadena de distribución para llevar atención a las comunidades que están más alejadas y por ende más desprotegidas.
La atención es bastante compleja y hay que tomar en cuenta la idiosincrasia de los pobladores, como dice Alta Hoocker, rectora de (Uraccan) no se trata de ir a hacer todo esto por la gente, sino hacerlo con la gente, para hacer real la interculturalidad, es necesario pues ser incluyentes, respetuosos y honestos, por lo tanto, son múltiples las variables a considerar para atender la salud física y emocional de nuestros hermanos y hermanas, la reconstrucción de sus viviendas e infraestructura, la recuperación y restauración de los bosques, flora y fauna.
Por otro lado, existe inquietud de parte de algunos sectores de la sociedad nicaragüense y en especial por los ambientalistas que han manifestado preocupación acerca de la estrategia a seguir en las políticas gubernamentales, donde se necesita que Nicaragua apoye la restauración natural de los bosques y su regeneración y bajo ningún argumento permitir el cambio de uso de suelos, demandan la protección de los árboles caídos para evitar mayores pérdidas, hay que hacer algo, nos dicen, antes que comience el saqueo de la madera en los territorios.
Mientras tanto es sumamente importante protegerla en este momento, mientras se define y canaliza su utilización para evitar su deterioro, ya que el tratamiento a seguir para su conservación y transformación va a depender del tipo de madera, del tipo de árbol, del uso que se le quiera dar a la madera, de las características que posee el tronco (grietas, heridas etc.) en el caso de la Costa, el proceso de transformación se iniciaría en el despiece y troceado, el cual se lleva a cabo generalmente en los aserraderos, por lo que se requeriría aserraderos in situ para mayor aprovechamiento de los árboles y los restos que se podrían reciclar como combustible o materia prima para la producción de sus derivados. E l árbol en su totalidad es utilizado, a) formas comerciales de la madera que se producen a partir de los troncos de las diferentes especies, b) los derivados de la madera, c) la producción de celulosa y pastas para la elaboración de diferentes tipos de papel.
Tomando en cuenta lo anterior y conociendo que los daños son cuantiosos, es importante resaltar la importancia de estos árboles caídos. Esta madera que está ofreciéndose como materia prima para su utilización en la reconstrucción de los nuevos modelos de viviendas y en la transformación de ella misma, utilizando mano de obra local generando así ingreso y fuentes de trabajo. El excedente podría ir a la comercialización nacional y por qué no a la exportación, canalizándose por la vía adecuada para que el producto quede en manos de nuestros compatriotas para proyectos que ellos consideren conveniente a desarrollar a corto, mediano y largo plazo, (o sea tenemos: materia prima, fuente de empleo y generación de ingresos). Pero se necesita además la maquinaria, equipo y capacitación técnica.
Por lo que hay que solicitar, a lo inmediato, ayuda económica a la cooperación internacional que ha mostrado mucha solidaridad. Por tanto la naturaleza proporciona esta riqueza para compensar en parte tanto dolor y destrucción, por lo que va a depender del factor humano y de la voluntad política para la mejor utilización y comercialización, se está pues a la espera de acciones y proyectos inmediatos para demostrar que ante la adversidad hay respuestas acertadas.