De las políticas sociales implementadas por el nuevo Gobierno, la más aceptada es la gratuidad de la educación. Así lo muestra la última encuesta de Cid-Gallup.
La encuesta, realizada del 5 al 11 de octubre de este año, consultó a 1,252 personas de diferentes partes del país, si se habían visto beneficiadas por programas sociales que el Gobierno de Daniel Ortega dice estar desarrollando.
El dos por ciento de los encuestados dijo considerar que se han beneficiado con las luces que ahorran energía.
Solamente un 13 por ciento afirmó verse beneficiado con la gratuidad en los servicios de salud.
De estas políticas, una de las más percibidas es la gratuidad de la educación.
Sin embargo, el porcentaje que dijo sentir el beneficio fue apenas del 31 por ciento, es decir menos de la mitad de los encuestados.
De los que consideran sentir algún beneficio con la gratuidad de la educación, la mayoría se encuentran en las ciudades alejadas de la capital, sobre todo participantes jóvenes y aquellos que tienen una educación inferior y, como resultado, menor capacidad de pagar por la educación de los hijos.
La política de la gratuidad de la educación fue justificada por el ministro de Educación, Miguel De Castilla, como una manera de evitar los cobros que se daban en algunas escuelas, disfrazados de cuotas voluntarias.
El ex ministro de Educación, Humberto Belli, consideró que un 31 por ciento de los encuestados es una cifra pequeña para una política de carácter nacional.
“La inmensa mayoría de los padres de familia que daban aporte lo hacían voluntariamente. Al quitarse la cuota voluntaria empeora la situación de los colegios”, considera Belli.
Manifestó que al quitar las cuotas, el Ministerio de Educación no ha logrado suplantar esos ingresos del aporte de los padres de familia, lo que no permite que se miren los beneficios de esta política social.
De acuerdo al ex ministro de Educación, las cuotas voluntarias servían para pagar algunos gastos como reparaciones menores, mantenimiento de los centros, materiales para los maestros y hasta el salario de personal como cuidadores.
“NINGUNO”
Programas como Hambre Cero, Usura Cero, Operación Milagro, subsidio al transporte, entre otros, no son percibidos por la población nicaragüense.
Hay que destacar que el 47.8 por ciento de los encuestados dijeron no haber sido beneficiados, ni ellos ni su familia, con “ninguno” de los programas sociales del Gobierno sandinista del presidente Daniel Ortega.