El Presidente estadounidense, George W. Bush, insistió este martes en la “urgencia” del escudo antimisiles en Europa, a pesar de la oposición de Rusia, afirmando que Irán es una amenaza, pues antes del 2015 tendrá un misil que le permitirá alcanzar Europa y Estados Unidos.
Sin embargo, el secretario de Defensa, Robert Gates, contempla la posibilidad de retrasar la activación de los sitios donde se instalaría el escudo, hasta que exista una “prueba definitiva” de la amenaza iraní. El funcionario ofreció asimismo a los rusos el acceso a esos sitios.
“La necesidad de una defensa antimisiles en Europa es real y creo que es urgente”, dijo Bush en un discurso en la Universidad Nacional de Defensa estadounidense, donde anunció inicialmente sus planes en relación al sistema de escudo antimisiles en 2001.
Repitió que el proyecto estadounidense de instalar diez misiles interceptores en Polonia y un radar en la República Checa no estaba dirigido contra Rusia, sino contra Estados “parias” como Irán.
Según el mandatario, Irán podría desarrollar misiles balísticos intercontinentales capaces de alcanzar Estados Unidos y toda Europa antes de 2015.
“No consideramos a Rusia como uno de esos países, la Guerra Fría terminó. Rusia no es nuestro enemigo”, dijo el Presidente ante las críticas de Moscú, cuyo énfasis amenazante se pareció al de la Guerra Fría.
Renovó su oferta a Rusia de sumarse a la defensa antimisiles de Europa y dijo que estaba dispuesto a incorporar algunas instalaciones de la ex Unión Soviética en un sistema de detección más amplio.
El Presidente norteamericano insistió en la amenaza iraní.
“Nuestra comunidad de inteligencia considera que, con una asistencia exterior sostenida, Irán podría desarrollar un misil balístico intercontinental capaz de alcanzar Estados Unidos y toda Europa antes de 2015”, afirmó.
El Presidente ruso, Vladimir Putin, ha advertido a Washington sobre cualquier acción militar contra Irán, país que dice que desea tener energía atómica para propósitos civiles.
Putin pareció ironizar sobre las amenazas invocadas por Bush cuando durante la visita a Moscú de dos de los principales miembros del gabinete del Presidente estadounidense en octubre, señaló que tal vez algún día se termine instalando un sistema antimisiles “en la Luna”.