El taiwanés Ching-Kuo Wu, presidente de la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA), aseguró que el Campeonato Mundial de Boxeo iniciado el martes en Chicago “será todo un éxito”, y marcará además el inicio de una nueva era en ese organismo.
“Hoy es el primer día de la nueva AIBA”, indicó Wu en declaraciones a la AFP, momentos antes de sonar la campana que dio inicio al Mundial más concurrido de la historia amateur.
Unos 693 atletas de 114 países luchan desde ayer hasta el 4 de noviembre por los títulos en 11 divisiones y los 80 cupos disponibles a los Juegos Olímpicos de Pekín-2008.
Circunspecto por naturaleza, Wu no esconde su entusiasmo por lo que calificó como “excelente organización por parte de la gente de Chicago, que asumió este Mundial con menos tiempo del previsto”.
Inicialmente la competencia se iba a realizar en Moscú, pero en marzo pasado la federación de boxeo de Rusia renunció a la encomienda debido a lo que consideró “extremadas exigencias financieras” de la dirigencia de AIBA, a la que llevó hasta la Corte de Arbitraje Deportivo.
Ante esa situación, Chicago tomó la posta para sacar del bache al organismo rector del boxeo amateur, y de paso exponer sus bondades y ventajas como sede aspirante a los Juegos Olímpicos del 2016.
“Chicago tiene una oportunidad buena, excelente, para demostrar que puede manejar un acontecimiento importante”, acotó Wu, quien también es miembro del Comité Olímpico Internacional (COI).
El dirigente chino igualmente se muestra contento por haber pasado la primera prueba de fuego de su mandato, el congreso extraordinario realizado el lunes en esta ciudad, donde se aprobaron aspectos vitales para el futuro de la organización.
“El congreso fue un éxito. Se trabajó dura y seriamente en su preparación, para presentarle a los delegados las ideas que harán de la AIBA una organización de futuro, un verdadero organismo rector del boxeo”, expresó.
El dirigente hizo énfasis en que la AIBA debe dejar atrás las diferencias y disensos entre las federaciones continentales.