Cecilia Sarkozy explicó que se divorció del Presidente de Francia porque quería alejarse de la luz pública. Su ex esposo, el mandatario Nicolas Sarkozy, se enfadó al ser interrogado sobre el divorcio y dijo que responderá como quieren los franceses: sin comentarios.
Ambos anunciaron el jueves pasado que se habían divorciado, fijando un precedente para Francia y poniendo punto final a un matrimonio que había desa fiado el papel tradicional del Presidente y la Primera Dama.
Cecilia Sarkozy, una modelo que trabajó como asistente de Nicolas Sarkozy en su largo ascenso hacia la Presidencia, manifestó al diario L'Est Republicain que “no fue posible” mantener unido al matrimonio tras la separación del 2005.
En entrevista al mismo diario la breve “Primera Dama” francesa admite que en el 2005 encontró a una persona de la que se enamoró y por la que dejó “precipitadamente” el hogar conyugal, en alusión al publicista Richard Attias, con el que mantuvo una relación que fue de dominio público cuando aparecieron fotografías en una revista.
Aunque volvió al domicilio conyugal hace un año para “reconstruir” el vínculo con Sarkozy la situación era difícil: “Lo hemos intentado, hemos puesto la familia por delante de todo. Yo he intentado todo, pero ya no era posible”, asegura Cecilia.
“Soy una persona a la que le gusta pasar desapercibida, la serenidad, la tranquilidad”, declaró al diario. “Tenía un marido que era un hombre público, siempre lo supe, y lo acompañé durante 20 años ... Pero creo que ese no es mi lugar. Ya no es mi lugar”.
“Cuando te casas con un político, tu vida privada y tu vida pública se mezclan”, manifestó al diario, y dijo que eso era sólo “el comienzo de los problemas”.
EL PRESIDENTE HABLA
El Presidente se enojó y pareció mofarse de un periodista cuando le preguntaron sobre la ruptura matrimonial en una rueda de prensa realizada en Portugal, donde terminaba junto a otros líderes europeos una reunión cumbre de dos días.
“Mi estado de ánimo es muy simple: fui elegido por la población francesa para encontrar respuestas a sus problemas. Sin comentarios sobre mi vida privada”, sostuvo.
“La población francesa me eligió para que trabaje, trabaje y trabajar más, sobre el resto, los franceses me piden que no realice declaraciones”, sostuvo. “A ellos les interesa mucho menos que a ustedes, y están en lo correcto, y tal vez, conocen más los modales y tienen más discreción”.
VISIÓN DE LOS MEDIOS
Una parte de la prensa francesa sugirió ayer que el interés, a veces morboso, sobre la suerte del matrimonio Sarkozy es el reverso de la moneda, después de haber jugado antes la carta de la familia ideal y de haber comparecido en revistas de papel satinado y en reportajes televisivos junto a empresarios de éxito o artistas.
Otros periódicos prefieren llamar la atención sobre el hecho de que Sarkozy será el primer divorciado en el Elíseo, pero hay coincidencia en que esa circunstancia no afectará al trabajo del Presidente ni a la opinión que los ciudadanos puedan tener de él y su gestión, con encuestas de urgencia que apoyan esa idea.