Pese a la cercanía con el Distrito Cinco de la Policía, los vecinos de reparto Los Robles ya identifican dentro de ese residencial lo que califican de “zonas rojas”, utilizadas por la delincuencia.
El reciente asalto a una delegación de Enacal, ubicada en el sector, donde tres hombres portando armas de fuego incursionaron al lugar y robaron incluso a las personas que realizaban sus pagos en ese momento, preocupa aún más a los pobladores.
William Antonio Vásquez, vigilante de la zona, menciona que el parque del lugar es utilizado por inhalantes y ladrones.
Los vecinos de Los Robles pagan de forma permanente vigilancia privada, quienes aseguran que si bien es cierto coordinan con el jefe de sector, las patrullas son observadas de forma aislada o cuando son llamadas en caso de emergencia.
El vigilante Domingo Gutiérrez señaló que ya han identificado un carro Hyundai, sin placas, que en varias ocasiones ha merodeado por el sector.
Mencionan que del Hotel Colón una cuadra arriba tres cuadras al sur, alrededor de una manzana de terreno es una de las zonas más afectadas por los delincuentes, donde se han registrado en los últimos meses varios casos de robo. Aseguran que muchas veces los delincuentes roban y después huyen con dirección al barrio La Luz, para cruzarse después al Jorge Dimitrov.
Los vigilantes señalan que urgen mayor presencia policial.
La jefa del Distrito Cinco, comisionada Erlinda Castillo, recordó que el Distrito Cinco es uno de los más grandes de Managua, con 50 barrios, 22 residenciales, vías, asentamientos, los que son patrullados por 20 policías, dos patrullas y unas cinco motocicletas.
Castillo indicó que priorizan la vigilancia de la Carretera a Masaya, no sólo por ser una ruta internacional, sino por la demanda de seguridad de tránsito, dado que ese sector es utilizado por las carreras ilegales, así como la vigilancia de centros comerciales y la llamada Zona Rosa. “Tenemos alto porcentaje de gasolineras y entidades bancarias”, dijo Castillo.
La jefa policial se mostró esperanzada que una vez sea construida la subestación en el barrio Macaralí (en el reparto Shick) que atenderá a los barrios que corresponden al reparto Schick, podrán brindar una mejor atención a los otros barrios.
DISTRITO DESCUIDADO
La demanda de mayor vigilancia coincide con señalamientos que hacen funcionarios policiales que por temor no proporcionan sus nombres, en cuanto al aparente descuido con que ha trabajado la jefa policial.
Los señalamientos van desde el cúmulo de basura en los alrededores de la delegación, hasta la falta de mantenimiento a la infraestructura, lo que es notorio a simple vista. Mencionan los oficiales que ni siquiera han podido reponer las lámparas en los pasillos de las celdas donde están los presos ni mandar a reparar o quitar de una sola vez las puertas de vidrio que desde hace tiempo fueron dañadas.
A su vez, señalan supuestas ausencias constantes de la jefa policial, inconformidad con un viático que fue entregado con la cobertura de eventos artísticos, e incluso maltrato a través de los jefes intermedios.
Castillo dijo que no se ve muy bien que después de los conciertos se les pague a los policías como si son vigilantes privados, por lo que ese viático pasó a un fondo que está sirviendo para la construcción de un muro “y con el objetivo de hacer actividades en el fin de año, que unan al cuerpo de Policía”, sostuvo.
La jefa policial dijo que está anuente a que la investigue Asuntos Internos, aunque calificó que los denunciantes actuaron de forma “mezquina, de una forma egoísta, de una manera hipócrita, inmoral, que lo que pretenden es lesionar, no sé si mi gestión o a la institución”, se quejó.