15 lesionados se restablecen en Hospital Santiago, de Jinotepe
Quince pasajeros que viajaban en un microbús de la ruta Carazo-Managua resultaron con golpes y lesiones, al impactar el vehículo de transporte colectivo contra la parte trasera de una camioneta, al momento en que ésta esperaba girar.
El accidente ocurrió en horas de la mañana de ayer, en el kilómetro 16 y medio de la carretera Managua-La Concepción, cuando el microbús blanco, placas MY- 183, conducido por Fernando David Gutiérrez, impactó por detrás a la camioneta placas EN-0048, del Ejército de Nicaragua.
Tras los últimos accidentes ocurridos en la ruta Carazo-Managua, los buseros se comprometieron ante un comité de usuarios a no circular a exceso de velocidad.
Sin embargo no han cumplido debido a que la Policía de Tránsito y el MTI no tienen mayor presencia en las carreteras y lo único que en realidad se ha hecho efectivo es el aumento del pasaje, mientras los pasajeros siguen viajando incómdos, inseguros y en vehículos que circulan a grandes velocidades.
Algunos heridos fueron trasladados al Hospital Santiago, de Jinotepe, donde les dieron de alta luego de haberlos atendido, dijo el doctor Orsini Flores, jefe de turno en la Sala de Emergencia.
Flores no quiso brindar mayores detalles, aduciendo que estaba muy ocupado.
LA PRENSA confirmó, sin embargo, que está ingresado el paciente Juan García Hernández, de 57 años, originario de San Marcos, a quien le realizaron una placa en una pierna, presenta además un trauma cervical y perdió dos piezas dentales.
Otra paciente que ingresó al Hospital Santiago fue identificada como Margarita Ruiz, originaria de San Marcos. Ella presentaba fractura en una pierna y fue dada de alta.
Según Flores, los demás heridos fueron llevados al hospital de Masaya y dos a un centro capitalino por su estado delicado.
En el Hospital Santiago no estaban presentes el director ni el subdirector, por lo tanto nadie tenía orden de brindar información, según el doctor Flores.
Por su parte Armando Ruiz, presidente de la Cooperativa de Transportes del Sur (Cootraus), dijo que el conductor resultó con golpes, pero sin gravedad, al igual que unos siete pasajeros.
EXCESO DE VELOCIDAD
Berlín Toruño, de la Procuraduría de Derechos Humanos de Carazo, denunció que el conductor del microbús pidió a los pasajeros que no declararan en su contra.
“El señor (García) aseguró que el conductor del bus y el ayudante se le acercaron, para pedirle que dijera que no conducían a exceso de velocidad”, informó Toruño.
También dijo que el conductor discutía con una pasajera que le reclamaba por el exceso de velocidad con que viajaba y no se percató de que la camioneta estaba estacionada con el pidevías activado, esperando girar.
Según un informe preliminar de la Policía de Masaya, el hecho sucedió cuando el señor Amín Eslaquit, quien conducía una camioneta doble cabina color verde, placas MY-4766, redujo la velocidad para entrar a su finca (ubicada en el extremo derecho de la carretera), y posterior a esta acción, el sargento Humberto Ugarte, quien manejaba la camioneta placas EN-0048, también disminuyó la velocidad, sin contar que el conductor del microbús manejaba a exceso de velocidad, haciéndosele imposible esquivar al automotor del Ejercito. Todos circulaban en dirección norte-sur.
GRAVES DENUNCIAS
Evert López, delegado del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) en Carazo, informó que el concesionario de la unidad protagonista del accidente de este viernes es Cándido Bravo, quien también es dueño de la unidad MY-189, cuyo conductor es David López y protagonizó un incidente el jueves.
Ese microbús resultó con los vidrios quebrados el jueves en la mañana, por el conductor y ayudante de un bus de la misma ruta, cuando se disputaban pasajeros.
“Estamos tratando de cumplir con la inspección en las carreteras, de acuerdo a los recursos que tenemos”, dijo López, quien asegura haber recibido 40 denuncias contra los buseros, por diferentes abusos contra los usuarios.
“Estamos mandando a citar a cada uno de los denunciados, para explicarles que hay serios señalamientos contra ellos”, refirió el funcionario.
Explicó que la zona hasta donde le toca vigilar al MTI departamental es en La Cruz, San Marcos, y Las Esquinas por el lado de Diriamba.
“De ahí en adelante los buseros hacen lo que quieren, montan gente en la banca, corren y corren como locos porque no hay vigilancia”, admitió el funcionario quien se ve impotente ante los abusos de los transportistas.