Curt Schilling ha demostrado que es un sobreviviente y tiene una gran capacidad de recuperación que ha transmitido a los Medias Rojas y ahora espera poder llevarlos a una victoria en el sexto juego de la serie de campeonato de la Liga Americana ante Cleveland.
En el campeonato de la Americana en el 2004, ante los Yanquis, Schilling era una ruina, con el tobillo derecho en mal estado. Fue sacado de un partido de playoffs tras solamente tres entradas y se canceló la siguiente apertura que tenía programada. Pero después su determinación trajo una victoria histórica.
“No debió haber lanzado”, dijo ayer el manager de Boston, Terry Francona, antes de poner nuevamente el destino del equipo en manos de Schilling. “Pero no recuerdo haber pensado que no podría lanzar y no solamente eso, que no podría ganar... creo que eso resume lo que siento por Schill”.
En el segundo juego de la serie del 2004 ante los Yanquis, Schilling cedió seis carreras y salió cojeando de la lomita, incapaz de regresar para la cuarta entrada o su siguiente apertura.
Pero luego, con el tendón suturado y sangre manando de las puntadas, limitó a los Yanquis a una carrera en siete entradas, para forzar el decisivo séptimo juego.
Hoy, Boston espera un reacción similar de Schilling, en el sexto duelo programado a iniciar a las 6:00 p.m.