El próximo 22 de octubre es el día de inicio de las negociaciones entre Centroamérica y la Unión Europea, tendiente a lograr un acuerdo de Asociación basado en tres pilares: diálogo político, diálogo de cooperación y un Tratado de Libre Comercio.
A diferencia de las negociaciones con Estados Unidos para la firma de un tratado de libre comercio, ahora las organizaciones de la sociedad civil y de gobierno, están trabajando aceleradamente para exigir una participación más activa, tanto por la parte europea como por Centroamérica.
Sin embargo, no todo es como parece y gran parte de la Unión Europea no está interesada en un acuerdo de asociación con Centroamérica, según representantes de la Sociedad Civil europea en Bruselas.
Conflicto con Polonia, el rechazo de la Constitución Europea en Francia (uno de los principales impulsores de la misma), las relaciones con Rusia, el ingreso de nuevos miembros a la UE como Turquía, que no pertenece geográficamente a Europa, son algunos de los temas que dominan la agenda comunitaria, sostiene Albert Maes, catedrático universitario de Bruselas, quien aclara que “la Unión Europea no son los Estados Unidos de Europa”.
El español Eneko Landáburu, Director General de Relaciones Exteriores de la Unión Europea, si bien reconoce que las negociaciones para un Acuerdo de Asociación no son del interés de algunos países, sí lo es para la UE en su conjunto. “El acuerdo que se negociará con Centroamérica es similar al que se discute con los países que desean ingresar en la Unión Europea”.
Esto ilustra la importancia que tiene esta negociación y el interés que existe a nivel de gobierno de la UE, quien además ya tiene relaciones de Acuerdos de Asociación con México, Chile y recientemente Brasil. Además las relaciones entre Centroamérica y la Unión Europea tienen una importancia particular. Fue a partir del conflicto centroamericano que la UE intensificó sus relaciones con Latinoamérica a mediados de los años ochenta.
Una relación que se inició en 1984 con el denominado diálogo de San José, en el se comprometieron a apoyar el diálogo político. Un interés que además se ve reforzado con la reciente visita de la Comisaria de Asuntos Exteriores y Política de Vecindad de la Comisión Europea, Benita Ferrero.
CONOCIENDO CENTROAMÉRICA
El ambiente en la sociedad civil europea es que la UE está más interesada en una relación más estrecha con Latinoamérica en su conjunto que con una región que apenas representa el 0.3 por ciento de su comercio.
Además la UE vista por los propios europeos todavía no termina de consolidarse. “Se está aumentando en número de miembros sin consolidar el proceso”, afirmó una representante de las organizaciones no gubernamentales europeas que no quiso que mencionáramos su nombre.
No obstante, sostiene que la UE debe dar un trato más equitativo a la región centroamericana en el tema político y de comercio, ya que los acuerdos tal y como están planteados pueden representar pocos beneficios para la región, tal y como sucedió con México, afirma Marco Appel, corresponsal en Bruselas de la revista mexicana Procesos, quien destaca una evaluación de las relaciones entre ambas partes, elaborada por expertos quienes sostienen que los resultados no han sido los más favorables para la nación azteca.
Sin embargo, ahora las naciones centroamericanas están embarcadas en una negociación en marcha basada en tres pilares y una condición. Acuerdo político, de cooperación y tratado de libre comercio. Todo esto bajo la única condición de que la región debe negociar como un solo bloque. De lo contrario no hay nada, han afirmado diferentes funcionarios de la Comisión Europea.
ACUERDO POLÍTICO
Si bien hay una relación de más de dos décadas con la UE, en materia política el acuerdo incluirá una serie de compromisos que Centroamérica debe adquirir con la UE si quiere alcanzar acuerdos satisfactorios.
Estos incluyen el apoyo en la defensa de los derechos humanos en los diferentes foros en los que participe la UE. Además incluye el apoyo de Centroamérica a la UE en el Tribunal de Crímenes de Guerra, que entró en vigencia desde julio del 2002 y que no es apoyado por Estados Unidos, un fuerte aliado de la región. Al ser consultada sobre esta negociación, la UE sólo responde que esos son temas que se van viendo en el camino.
Organizaciones de la sociedad civil europea sostienen que uno de los puntos que debe ser revisado con lupa es la denominada Cláusula Democrática que establece fuertes condicionalidades políticas a las partes firmantes y cuyo cumplimiento definirá si se mantiene el acuerdo o se suspende.
Esto tiene que ver con el respeto de los derechos humanos, respeto al marco democrático en la región, firma de acuerdos que velen por el respeto de los derechos humanos. Incluso recientemente el Parlamento Europeo dictaminó una resolución en la que se pide a México y Centroamérica avanzar en la protección a las mujeres y evitar más asesinatos a estas.
Sin embargo la petición debe ser en doble sentido, apunta el diputado del Parlamento Europeo, el español Raúl Romeva, quien sostiene que este es un fenómeno mundial “por lo que hay que ver hasta qué punto la UE puede incidir, y el tema del feminicidio tiene que estar en las negociaciones”.
COOPERACIÓN
Otro de los puntos es el de la cooperación, el cual se viene desarrollando desde hace dos décadas. Sin embargo diversos sectores en la Comunidad Europea, y con razón, han pedido una revisión de prioridades.
“Centroamérica recibe más cooperación que la que reciben otros países con muchos menores ingresos y más pobreza”, explicó un funcionario de la división para América Latina de la Dirección General de Asuntos Exteriores de la Comisión Europea.
Este será un tema de las negociaciones, ya que la tendencia es ir reduciendo la cooperación a la región y reorientarla hacia otros países con pobreza extrema, indicó la fuente, quien además externó la preocupación del Consejo por otros temas internos de los países, como la violencia política en Guatemala o el pacto entre los partidos sandinista (FSLN) y Liberal Constitucionalista (PLC) en Nicaragua que no permite un mayor desarrollo de la democracia.
En este sentido, Eneko Landáburu sostiene que esto no debe ser tomado como una señal negativa sino al contrario, ya que el énfasis de la cooperación estará dado a promover el desarrollo de los países, es decir promover una cooperación de más calidad.
Para el período 2007-2013 la UE destinará a la región un total de 840 millones de euros (1,192 millones de dólares).
ACUERDO COMERCIAL
Centroamérica para la Unión Europea no tiene mucha importancia en términos comerciales, apenas representa el 0.3 por ciento del flujo comercial, “nuestras prioridades en este sentido son Estados Unidos, China o Rusia”.
Sin embargo, hay puntos en los que la UE tiene interés como el tema de los servicios, indicaron fuentes de la Comisión Europea.
Obviamente se prevén tensiones con el tema de los subsidios, el banano, el azúcar entre otros. Los funcionarios insisten en que para lograrlo con éxito una condición necesaria es que Centroamérica cuente con una Unión Aduanera efectiva que permita el libre tránsito de mercancías por la región.