Historiadores nicaragüenses debatieron con toda confianza los detalles de la intervención estadounidense en América Latina con un historiador “oficial” de ese país.
Fue una rara oportunidad para un grupo de profesores y estudiantes en una conferencia impartida en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).
“Se debe de reconocer que Estados Unidos tiene como gobierno y pueblo una deuda histórica con toda la región”, dijo Luis Alfredo Lobato Blanco, director del Departamento de Historia en la UNAN.
Él se refería a la participación que tuvo Estados Unidos en el golpe de Estado en Guatemala en 1954, su papel por mantener viva la dictadura dinástica de la familia Somoza en Nicaragua, y su apoyo a la contrarrevolución durante el primer gobierno sandinista.
“Esas son preguntas difíciles para mí como un gringo”, dijo el doctor Douglas Kraft, jefe de estudios políticos y programas de seguimiento de la Oficina del Historiador del Departamento de Estado en Estados Unidos.
“La idea del comunismo mandaba en todo. Era una amenaza real para nosotros”, argumentó Kraft.
Durante el evento, el historiador estadounidense tuvo que responder a enérgicas acusaciones de los presentes con las conclusiones que él ha encontrado después de leer miles de páginas de documentos clasificados, como las comunicaciones entre agencias de inteligencia y otros departamentos del gobierno de los EE.UU.
“La desclasificación de documentos nos ofrece una oportunidad importante para poder entender y comprender el pasado”, respondió Kraft.
Para muchos historiadores estadounidenses, la historia está en esas fuentes, y es una base importante para otras organizaciones no gubernamentales dedicadas a desclasificar esa misma información.
Mientras, tanto, en Nicaragua las cosas son muy diferentes.
“No estamos tan apegados a los documentos, porque el documento se convierte a un fetiche”, dijo Lobato y agregó que hay historiadores que han optado por otros tipos de fuentes como las entrevistas.
Otra profesora, la doctora Jilma Romero Arrechavala, dijo que no ha tenido problemas accediendo a documentos del Archivo Nacional que necesita para sus investigaciones.
“Tú vas, pides los documentos y te facilitan la información. En algunos casos sí hay restricciones, pero por causa de desastres naturales, que se ha perdido mucha información”, opinó Romero.
Kraft también habló sobre la tendencia de ver la historia desde el punto de vista estadounidense, algo que llamó “imperialismo intelectual”.