El Vaticano lamentó el desarrollo en América Latina de una corriente de influencia “neomarxista”, que intenta marginalizar a la Iglesia católica, señaló un comunicado publicado el martes por el Consejo del Sínodo de los Obispos para América.
Ese organismo subrayó su “preocupación” por el “desarrollo de una corriente, a menudo de inspiración neomarxista, que provoca desequilibrios en las relaciones internacionales y en la realidad interior” de los países latinoamericanos, precisó su nota.
Aunque no mencionó nombres, las palabras de los religiosos fueron una aparente alusión al movimiento en pro del llamado “socialismo del siglo XXI”, que promueve Hugo Chávez, el Presidente de Venezuela, el cual, según Chávez mismo, tendría elementos de cristianismo.
Además de Chávez, los presidentes de Ecuador y Bolivia, Rafael Correa y Evo Morales, son adherentes de esa corriente.
Nicaragua, junto a Cuba, Venezuela y Bolivia, son miembros del bloque económico, inspirado por Chávez, la Alternativa Bolivariana de las Américas, Alba.
El Consejo de los prelados se reunió los días 9 y 10 de octubre para examinar “la situación social y eclesiástica en los diferentes países del continente americano”.
SE MANIFIESTAN SOBRE LEYES “ANTIÉTICAS”
El citado órgano del Vaticano declaró también su preocupación por “la promoción de una serie de leyes contrarias a las normas éticas”, como el aborto o la eutanasia, además de “por la infiltración de un espíritu no conforme con los valores cristianos en los sectores de la educación y la comunicación”.
La pasada primavera los obispos mexicanos, apoyados por el Papa Benedicto XVI, amenazaron con excomulgar a los diputados que legalizaron el aborto en Ciudad de México.
El viaje de Benedicto XVI a Brasil (del 9 al 13 de mayo) estuvo marcado además por una viva polémica sobre ese tema en América Latina.
El Consejo del Sínodo para América también denunció como malas influencias para el continente “la producción y el tráfico de droga, la violencia y la corrupción política” y el fenómeno de la inmigración, “que empobrece los recursos humanos de los países” de procedencia de los inmigrantes, “provocando además importantes problemas sociales en los Estados que los acogen”.
El Sínodo para América es una instancia consultiva encargada de ayudar al Papa. La reunión del Consejo se inscribió en la preparación del próximo sínodo, en octubre del 2008.
MUERE CARDENAL QUE LLAMÓ A CHÁVEZ DICTADOR
El cardenal venezolano Rosalío Castillo, uno de los prelados que más frontalmente expresó su oposición al presidente Hugo Chávez, a quien tildó de “dictador” y contra el que llamó a la insurrección ciudadana, falleció ayer tras un mes de hospitalización.
Monseñor Ovidio Pérez, portavoz de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), dijo a los periodistas que el Cardenal, de 83 años, sufrió una insuficiencia respiratoria aguda, por la que fue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital de Caracas, el 19 de septiembre pasado.
Castillo, uno de los dos cardenales venezolanos y quien no ocupaba cargos en la Iglesia católica, hizo su última aparición pública el pasado 11 de abril, cuando el gobierno de Chávez y la oposición recordaron con sendas misas el golpe de Estado que ese día de 2002 logró derrocar al gobernante durante 48 horas.
La misa de los grupos de oposición fue oficiada entonces por Castillo, quien arengó a los venezolanos a dejar la “pasividad” y enfrentarse “al dictador” Chávez. El religioso también calificó de “traidores” a quienes se han ido de Venezuela en lugar de combatir a Chávez y, además alentó a los venezolanos a que “no esperen a que otros hagan el trabajo”.