La propuesta sandinista de una reforma profunda a la Constitución Política de Nicaragua no sólo plantea el cambio radical del sistema de gobierno y pasar al parlamentarismo, sino instaurar la reelección presidencial y eliminar la segunda vuelta electoral.
El magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rafael Solís, uno de los principales artífices de las posibles reformas constitucionales, indicó que hasta ahora existe un documento que recoge algunas consideraciones producto de conversaciones entre los magistrados judiciales, pero descartó que en este momento exista una propuesta final.
No obstante, informó que si se instaurara el parlamentarismo como sistema de gobierno habrá que eliminar de la Constitución la figura del las dos vueltas para la elección del Presidente de la República, pues no necesitaría de mayor consenso nacional, porque “la Asamblea Nacional es la que va a tener mayor poder en este país, sin perjuicio de que el Presidente ejerza la jefatura del Estado y de las Fuerzas Armadas y pueda conducir la política exterior”.
”UN ASUNTO IRRELEVANTE”
Para Solís, incluso, sería irrelevante el porcentaje con el que debería ser electo el Presidente bajo un sistema parlamentario.
Solís se pronunció a favor de un cambio hacia el régimen parlamentario, cuya concentración de poder estaría en manos de la Asamblea Nacional, de tal forma que las decisiones más importantes serían discutidas por las distintas representaciones políticas en el país, expresadas en el parlamento.
Esto obligaría, según el magistrado, “a un mayor consenso, una mayor negociación en los nombramientos de ministros, en decisiones importantes de política económica”.
Otro de los aspectos que contemplan la propuesta sandinista y que se espera provoque reacciones airadas en segmentos de la oposición, será el de la reelección presidencial.
EL MODELO DE ESTADOS UNIDOS
Para el magistrado sandinista este tema no debería despertar preocupaciones, siendo que el Presidente no tendría amplios poderes como los tiene ahora.
“Se pudiera considerar eliminar la prohibición de la reelección y dejarla abierta por lo menos a un período como está en Estados Unidos, no me estoy pronunciando a favor de la reelección absoluta (…) pero sí, creo que se pudiera considerar el modelo norteamericano donde el Presidente puede reelegirse una vez y si es posible hasta por dos períodos como ha sido el caso de (George) Bush, como fue el caso de (Ronald) Reagan”, sostuvo.
EL SISTEMA FRANCÉS
Los sandinistas se inclinan por la instauración de un sistema semiparlamentario en el cual se elige a un presidente por votación directa de la población, pero con autoridad en materia de política exterior, defensa y seguridad y en menor medida temas económicos que estarán bajo la dirección del primer ministro que dirigirá al gabinete.
“Creo yo que el (sistema) francés pudiera ser un buen experimento, el Presidente queda con algunas facultades, se elige directamente, pero a la vez el parlamento es el que concentra mayor poder y nombra a un primer ministro”, puntualizó.
El PLC ha señalado que apoyará el cambio de sistema.